Cada una de las diez salas de primera instancia perderá dos funcionarios y las cinco de lo social, uno Los diez juzgados de primera instancia de Vigo tendrán un oficial y un auxiliar menos cada uno; mientras que a los cinco de lo social se les detraerá un auxiliar por sala. Funcionarios se manifestaron ayer para denunciar la «reducción encubierta de plazas» que pretende acometer Xusticia y que, auguran, puede provocar un colapso de la Justicia en la ciudad. También denunciaron la falta de seguridad en los recintos judiciales, retrasos en Familia y que no se cubrirán bajas de menos de tres meses.
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El sindicato CSI-CSIF, mayoritario en la Administración de Justicia y convocante de las movilizaciones realizadas ayer en las principales ciudades gallegas, asegura que la reestructuración que pretende a llevar a cabo la consellería «es una reducción encubierta de plantilla» y que el cese de treinta interinos en toda Galicia sin cubrir sus plazas «supone dejar diezmados muchos órganos judiciales durante meses». La portavoz local del sindicato explicó a este diario que Vigo se verá seriamente afectada por estas medidas: «Los veinticinco funcionarios que detraen a los quince juzgados de lo social y primera instancia servirán para cubrir las plazas de la Sección Sexta de la Audiencia y del Juzgado de Primera Instancia número 11, que, salvo tres personas, ahora funcionan con personal interino que será despedido». También los utilizarán «para crear el nuevo servicio de apoyo». De esos veinticinco funcionarios, los que no tengan una nueva plaza quedarán provisionalmente en su actual puesto hasta que les den nuevo destino, «lo que en la práctica supondrá grandes desigualdades entre el personal que tendrá cada uno de los juzgados». La delegada denunció asimismo graves carencias materiales «por los recortes que está llevando a cabo la Xunta». Aseguró que las fotocopiadoras no son suficientes, que a menudo falta papel o sobres y que «es frecuente que se caiga el nuevo sistema informático, paralizando toda la actividad de los juzgados». Respecto a la seguridad, explicó que «los arcos detectores de metales siguen sin funcionar porque la Consellería y el Ministerio siguen tirándose la pelota. Mientras tanto, puede entrar cualquiera con un arma o un explosivo».