BUZÓN DEL LECTOR
06 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El viajero, que en su afán de exploración quiere conocer Tomiño, se somete a una ardua tarea. No todos los mapas de carreteras señalan a este recóndito municipio, a pesar de ser el tercero de Galicia, por orden de extensión. Más fácil lo tendrá el jurista, que busca referencias sobre este Concello de la ribera del Miño. Es uno de los más nombrados por el Valedor do Pobo, y no justamente por su correcto proceder. Probablemente es también uno de los que más se mencionan en los juzgados de la comarca. Tomiño está situado a orillas del río Miño, a media distancia entre la histórica sede obispal de Tui y su desembocadura en el inmenso mar. Si a la mitad de este proyecto el viajero se encuentra con un municipio con cuidados jardines, un amplio auditorio al aire libre, embarcaderos, biblioteca, hospital, residencia de ancianos y guardería infantil, piscina climatizada y hasta un pequeño museo, por mecionar algunas cosas, se ha equivocado de ruta. En Tomiño no hay nada de esto. Se encontrará en un pueblo de similares dimensiones que se llama Vilanova da Cerveira. La diferencia está en que lo rigen unos ediles competentes. Pilar Ramírez Sánchez. Tomiño.