Cuatro secuestros y un asalto sin resolver en el último año

E. V. P. / M. G. VIGO

VIGO

M. MORALEJO

La policía sigue la pista de la banda que actuó en un chalé de Cabo Estai Policía y Guardia Civil siguen investigando cuatro secuestros rápidos -uno de ellos en grado de tentativa- y un espectacular asalto perpetrados durante lo que va de año en Vigo, Pontaereas, Baiona, O Porriño y Salceda de Caselas. Todos tienen en común rapidez y audacia. Los investigadores sospechan que algunos fueron cometidos por bandas itinerantes y otros por delincuentes comunes. Ninguno ha sido esclarecido aún, aunque la policía espera resolver en breve el asalto de Cabo Estai.

15 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El modus operandi de los casos Ponteareas y Salceda fue el mismo. La joven Adoración y su novio Diego fueron secuestrados en casa de ésta, en la parroquia de Soutelo, el cinco de febrero. Dos encapuchados armados los mantuvieron durante horas vagando por el monte. Los padres de ambos abonaron más de 40.000 euros tras una atormentada madrugada. Menos conocido es otro golpe que tuvo lugar quince días antes en Ponteareas. La víctima fue un empresario de la construcción ponteareano que sufrió un aparatoso rapto express y en el que incluso hubo tiros. Dos individuos, armados con una recortada, le cortaron el paso y le obligaron a introducirse en el maletero. Antes de soltarlo, uno de los secuestradores disparó accidentalmente contra las ruedas. El rescate fue cuantioso. La Guardia Civil sospecha que ambos secuestros pueden tener relación. Las indagaciones se centran en un grupo de delincuentes comunes que podría operar en la zona. Un tercer secuestro fracasó el 16 de enero en Baiona. La víctima, un joyero de la villa, se encaró con los tres encapuchados y sufrió una paliza. La investigación considera que no guarda relación con los otros dos anteriores. Cerco a los colombianos El jefe de la comisaría de Vigo, Luis García Mañá, mostró esta semana su «convencimiento personal» de que pronto se esclarecerá el asalto perpetrado el pasado 25 de febrero en un chalet de Cabo Estai. El ex-empresario Manuel Herránz y sus dos empleadas de hogar fueron amordazados y maniatados por cuatro colombianos que desvalijaron la casa. Al parecer la policía ya ha identificado a algún cómplice y busca a los autores en Madrid. El otro caso sin resolver tuvo lugar el 27 de febrero en O Cerquido (O Porriño). Dos empresarios que promueven la construcción del balneario de Santa María de Oia fueron asaltados a tiros por dos encapuchados que se apoderaron de más de 200.000 euros (33,28 millones de pesetas) que acababan de retirar de un banco de Tui. Cruzando un coche interceptaron el Mercedes donde viajaban las víctimas y se apoderaron del dinero tras rajar las ruedas romper una ventanilla y disparar un tiro.