JUANMA FUENTES REPORTAJE Los socios de gobierno tienen visiones distintas para este recinto
28 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.ESDE hace más de dos años un asunto en principio menor como la configuración de una plaza enfrenta a nacionalistas y socialistas. Desde entonces ambos grupos municipales pugnan por imponer su modelo, aunque el PSOE juega esta partida con ventaja: se sabe apoyado por un PP que se deja llevar por la inercia de conservar lo existente y por los comerciantes, temerosos de una peatonalización que pueda afectar a sus negocios. En la disputa del gobierno se han usado tretas para confundir al contrario, especialmente el Bloque, que gestiona los departamentos más directamente relacionados como son urbanismo y tráfico. Pero los socialistas se han plantado en la Gerencia a la hora de aprobar los proyectos y el PP efectuó un aviso en el pleno municipal del último lunes. El Bloque no renunció en ningún momento a dar la batalla de la peatonalización pese a saber que no cuenta con votos para imponerla. Si acasco pudo haber hecho casus belli de este asunto, siguiendo el ejemplo del PSOE en otros, y exigir que los socios aceptaran su decisión en un tema de su competencia. No lo hizo, posiblemente temiendo un conflicto al estilo Travesía de Vigo si el gobierno se dividía de manera abierta. Lo cierto es que los defensores de la peatonalización, sin duda mayoría en la plaza, no van a salir a la calle a defender esta postura. Pero es bastante probable que sí lo hicieran los comerciantes y quizás los vecinos de Álvaro Cunqueiro, por donde discurriría la circulación con una plaza de Independencia totalmente peatonal. Habrá bolardos En la visita de la semana pasada se trataba de revisar las obras y confirmar que se ejecutaban al gusto de todos. Toba y De Acosta plantearon como más idóneo que hubiera un sólo carril por la plaza en cada sentido, eliminando el segundo en dirección al centro. Los socialistas se negaron y llegó el momento de medir para ver si había espacio para los dos. Con algún esfuerzo se consiguió diseñar los carriles y se pactó la colocación de bolardos para separar la zona peatonal de la destinada a los vehículos. Hasta ahora no se han colocado y parece probable que los del Bloque quisieran evitarlos. Así la sensación de peatonalización sería mayor pero también la posibilidad de accidentes y atropellos. Y todos estarán colocados antes del 28 de marzo, fecha de inauguración.