No se ha prodigado mucho Maribel Verdú en el teatro. En realidad, en su currículum figuran obras como: Después de la lluvia, de Sergi Belbel en 1996, Juego de reinas, de Gerardo Malla, en el 91, y Las Amistades Peligrosas, en el 2000. Sin embargo, la actriz se ha hecho fuerte y grande en el cine, a pesar de confesar que prefiere las tablas a las cámaras. Y quizás por eso, o gracias a eso, no es descabellado aventurar que su presencia más cercana que la aséptica pantalla, anima a la audiencia a acudir al teatro. Récord de taquilla Desafiando las rancias costumbres, Te quiero...muñeca, se estrenó el pasado verano en Bilbao, no en Madrid, como casi siempre, y batiendo además el récord de taquilla en la ciudad vasca (una recaudación de 246.414 euros, 41 millones de pesetas), aunque todo queda en casa, porque la obra de 1994 desbancada, Los bellos durmientes, de Antonio Gala, estaba protagonizada por María Luisa Merlo y Amparo Larrañaga. En familia Desde ese inmejorable comienzo, la comedia se ha paseado por medio país con gran éxito, una gira como las de antes, en familia, con el actor y la actriz protagonista y su marido, el productor de la obra. Además de llenar los teatros, de los que el público sale satisfecho, el montaje ha tenido benévolas críticas alabando el trabajo actoral, la dirección y la química entre los protagonistas de la comedia.