El gerente de Orpagu, Emilio Martínez, y el presidente de ONAPE, Senén Touza, mantuvieron ayer una sintonía ejemplar respecto a la defensa de sus flotas. Ambos tienen «fundadas sospechas» de que desde el Ministerio de Agricultura y Pesca se está primando a otras flotas frente a la palangrera. «Es como si fuera un cajón de sastre -dijo Martinez- en el que se puede hacer y deshacer de todo, o como el refugio para hacer cosas que con otras flotas no se hacen». El responsable de Orpagu detalló que pedirán explicaciones al ministerio que dirige Miguel Arias Cañete sobre si existen prebendas hacia otras flotas, en cuanto a que se podrían estar autorizando actividades o aprobando subvenciones a pesqueros que no están adscritos a una determinada pesquería. Por el contrario, los representantes de los empresarios del palangre dijeron que España sí está haciendo «un esfuerzo» en el control de los buques con bandera de conveniencia.