Estudiantes en busca de morada

MARTA F. PEDRERA VIGO

VIGO

KIKO DA SILVA

Unos 3.500 universitarios viven en pisos de alquiler en Vigo y pagan unas 20.000 pesetas por habitación Encontrar un piso de alquiler en Vigo no es tarea fácil. Lo dicen los universitarios foráneos que optan por esta modalidad de residencia, que son cerca de 3.500. La mayoría comparten apartamento y pagan 20.000 pesetas (120,20 euros) por una habitación individual, aunque las hay por 15.000 y, por supuesto, bastante más caras. A estas alturas del curso ya es casi imposible hallar un piso de estudiantes libre. «Está todo completo porque no hay suficientes para la demanda», aseguraron en la inmobiliaria San Martín. Para no quedarse en la calle lo mejor es no dejar esta asignatura pendiente para después del verano.

26 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

«Muchos estudiantes empiezan a buscar piso en junio -explicaron en San Martín- y ya lo reservan para el curso después de pagar una pequeña cantidad que acuerdan con el dueño. Los que lo dejan para septiembre, luego andan como locos. En septiembre es cuando se alquila todo». Las inmobiliarias coinciden en que hay poca oferta de alquiler. «Los pisos que están bien son poco asequibles», señalan. Además, al contrario de lo que se cree, los estudiantes «tampoco se quedan con cualquier cosa», salvo que estén muy desesperados. «Son exigentes y generalmente demandan su habitación individual porque también necesitan su privacidad -indicaron en San Martín-. Además, los pisos de estudiantes deben reunir unas características concretas, como, por ejemplo, estar amueblados». Según las inmobiliarias, los propietarios que alquilan viviendas a estudiantes suelen «tenerlo claro de antemano» pero, si no es así, tampoco suelen poner pegas. «Hay alguna persona que manifiesta sus reservas -reconocieron-. Sin embargo, arrendar a universitarios también tiene ventajas porque ofrecen una fiabilidad mayor a la hora de pagar: es raro que no abonen el alquiler porque suelen ser sus familias las que corren con estos gastos». En grupo Por lo general, los estudiantes que se dirigen a una inmobiliaria para que se encargue de gestionarles el alquiler ya tienen sus compañeros o compañeras de residencia, pero, en cualquier caso, son los propios universitarios los que se encargan de encontrar con quién compartir los gastos del apartamento.