El PP gana votos en el rural y baja en el centro; el BNG sigue en segundo lugar pero el PSOE sube en todo el municipio El PP revalidó el domingo su carácter de primera fuerza en la ciudad más poblada de Galicia. El Bloque, por su parte, se mantuvo en segundo lugar y los socialistas cierran la clasificación. Pese a que en apariencia todo sigue igual, la realidad es bien distinta. De entrada, los dos primeros han sufrido una sangría electoral que ha beneficiado claramente al PSOE. Pero lo más importante es el cambio en la cantera de votos. Así, el PP ha sufrido una merma de sufragios en el centro de la ciudad, su feudo tradicional, y paralelamente incrementa su presencia en las parroquias, donde la izquierda (en conjunto) siempre ha sido predominante.
22 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Por el contrario, el PSOE ha logrado elevar su porcentaje de votación en el conjunto del municipio, justo lo contrario que el Bloque. El porcentaje obtenido por el PP en Vigo es superior en medio punto al de hace cuatro años pero inferior en más de cinco al de 1993. Pensando en el Parlamento gallego el resultado es positivo pues existe mayoría absoluta; si el objetivo es recuperar la alcaldía ya no tanto. Dos años después de 1993 el PP logró mayoría absoluta en el Concello y después de 1997 fue derrotado por un pacto BNG-PSOE. La novedad en el resultado del 21-0 es el reparto territorial de los votos populares. El centro sigue siendo un campo abonado, pero desciende, aunque sea ligeramente, en sitios como el Casco Vello, los barrios más céntricos o García Barbón. En todos los casos queda muy lejos de porcentajes anteriores del 60 y 70%. En sentido opuesto, en la mayoría de las parroquias del rural el PP sube en votos, siendo el caso más llamativo el de Comesaña donde vuelve a superar el 50%, diez puntos más que hace cuatro años. En Candeán los conservadores de nuevo son la primera fuerza aunque por unas pocas décimas. En los partidos progresistas lo ocurrido es diametralmente opuesto. El PSOE sube con carácter general, aunque de manera más clara en el extrarradio de la ciudad. Consigue ser primera fuerza de la izquierda en tres parroquias y queda al borde en otras tantas. Los nacionalistas, por el contrario, no mejoran sus resultados salvo en el Casco Vello. Eso sí, en muchos puntos mantienen diferencias sustanciales con los socialistas. Cuestión aparte merece el incremento de la abstención y de los votos en blanco y nulos, que pueden reflejar un cierto hartazgo de los ciudadanos por la falta de desarrollo e inversiones en su ciudad.