Caravana con marcha fúnebre

D. P. VIGO

VIGO

CAPOTILLO

La Policía Local multó a uno de los 150 vehículos funerarios que cubrieron el recorrido Samil-Concello en dos horas

19 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Cómo es una caravana atípica? Por ejemplo la formada por más de 150 coches fúnebres, algunos de ellos con ataúdes y flores, cruzando a una media de 20 kilómetros por hora una ciudad de 300.000 habitantes. Ocurrió ayer en Vigo. Tomaron la salida a las once de la mañana en Samil y llegaron al Ayuntamiento a la una de la tarde. En cabeza, a alguien se le ocurrió utilizar meganofía para amenizar a los atónitos viandantes con ¡una marcha fúnebre! La Policía Local contribuyó a la confusión. Primero, los agentes le despejaron el camino a los funerarios por la avenida de Castelao y la Gran Vía. Luego, llegando a Policarpo Sanz, mandaron parar a uno de los conductores y le pidieron la documentación para denunciarle por «pararse» y obstaculizar el tráfico. Fue precisamente en ese momento cuando la caravana dejó de circular con más o menos fluidez y se colapsó el tráfico en todo el centro de la ciudad. Los empresarios reprocharon a la policía su actitud. Eran los mismos que, cumpliendo órdenes del alcalde, les paraban a la salida de los hospitales y les denunciaban por trasladar a sus pueblos a alguno de los paisanos fallecidos. Autobuses parados, conductores crispados. «¡Esto sólo pasa en Vigo!», gritó un vecino. «Efectivamente, señor, sólo aquí se defiende contra capa y espada un monopolio que puede dejar en la calle y sin trabajo a muchas familias», dijo un funerario. Varios chaveles repartían a los peatones comunicados explicando la situación. «BNG+PSOEÍMonopolio funerario», rezaba el encabezamiento. También lo decía la pancarta situada junto a los ataúdes y las coronas que depositaron junto al Concello.