La solidaridad está servida

LAURA S. FILGUEIRAS VIGO

VIGO

CAPOTILLO

En Vigo existen tres comedores que acogen cada día a medio millar de personas sin recursos La oferta de comedores para personas con escasos recursos económicos se reduce en Vigo a tres. Estos servicios pertenecen a entidades religiosas, que sin ánimo de lucro, ofrecen menús variados y completos sin coste alguno. El Comedor de la Esperanza, la Misión del Silencio y los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres acogen, cada día, a decenas de indigentes y enfermos que necesitan llenar su estómago. La comida que ingieren está proporcionada por diferentes instituciones que se dedican a recoger alimentos apelando a la solidaridad de los vigueses. Sin embargo, cada vez hay más necesitados y menos voluntarios.

06 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

A las 12.30 horas, y de lunes a sábado, casi un centenar de personas se sientan en el Comedor de la Esperanza para llenar su estómago. La mayoría son indigentes. Desde hace veinte años las religiosas del Hogar San José, entidad a la que pertenece el comedor, ofrecen alimentos a los más necesitados. Los productos que reparten les llegan por medio de la Cruz Roja, la Xunta, el Concello, el Banco de Alimentos o grandes centros comerciales. Hermanos Misioneros Los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres se encargan de dar comida todos los días a casi doscientos enfermos que residen en su centro. Sin embargo, no le niegan alimento a las personas de fuera que lo solicitan. Uno de los hermanos explica que «recogemos a enfermos crónicos, alcohólicos, infectados por el Sida, etc. Podríamos decir que tenemos lo que la sociedad rechaza». En su caso, la comida se la proporciona, además de las instituciones anteriores, la Etea, algún restaurante y una pastelería viguesa.