El caos de tráfico provocado por la avalancha de portugueses y la campaña electoral atrapó a cientos de conductores Caras desencajadas, sensación de impotencia e inquietud generalizada: «¿Qué está pasando?» Se preguntaban unos a otros temiendo que la respuesta fuera un accidente o algo peor. Pero la respuesta estaba allí mismo, a su lado, en cientos de vehículos con matrícula de Portugal que acabaron por colapsar el ya saturado tráfico de un viernes por la tarde, en el que además había mitin del presidente del gobierno. A las ocho de la tarde, la hora crítica, los conductores salían de los coches en busca de oxígeno, las motocicletas circulaban por las aceras y los policías de tráfico se desesperaban. La pesadilla duró más de cuatro horas.
05 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Día de Portugal se celebra en Vigo con un gran atasco. ya es casi una tradición, solo que ayer, la afluencia de vehículos lusos desbordó las previsiones. La entrada de coches y autobuses fue constante durante todo el día. la situación fue cobrando tintes preocupantes durante la tarde, pero a eso de las ocho, el caso fue total. Y es que además de la avalancha portuguesa y de ser viernes por la tarde -condición que ya por sí sola explica un buen atasco-; la situación se complicó con la llegada a Vigo del presidente del Gobierno, José maría Aznar, y de toda la comitiva electoral del partido Popular, además de un buen número de autobuses de simpatizantes del PP procedentes de los municipios del Área Metropolitana. Con todos estos ingredientes no es de extrañar que sucediera lo que sucedió. El paso del presidente del gobierno obligo a cerrar al tráfico algunas calles, por motivos de seguridad. Duró poco. Pero el caos ya estaba montado. En Gran Vía y las calles paralelas los conductores salían de los vehículos desesperados. Lo mismo ocurría en Camelias, Venezuela, Romil, Puerta del Sol, Elduayen, Policarpo Sanz, García Barbón, Urzáiz... A las nueve y media de la noche una enorme caravana unía Camelias con García Barbón.