Un debate con trasfondo económico. La pugna entre Concello y concesionaria es económico. La corporación, al menos con la excepción de Soto, cree que Eloymar-Tranvías tiene legalmente obligación de rehacer la plaza conforme a la voluntad del Concello. La sociedad adjudicataria, al contrario, estima que su compromiso se limita a dejar la plaza como estaba o, en su defecto, financiar el nuevo recinto aportando lo que costaría volver al estado anterior. La diferencia entre una y otra postura supone más de 100 millones. Llevar a cabo todos los cambios que decida el Concello. La postura municipal se sustenta en el pliego de condiciones, que en su cláusula XXI establece que la concesionaria asume la «financiación da totalidade das obras, instalacións e servicios incluidas, se é o caso, as modificacións que se poidesen introducir no proxecto durante a vixencia da concesión». Pese a ello asume que la construcción de la nueva plaza supone un incremento de coste sobre las previsiones por las que debe compensar a la concesionaria. Reponer la plaza a su estado anterior. Pese a ello los técnicos del Concello han realizado informes en los que se mantiene otro planteamiento. Así, el director de los servicios técnicos de la Gerencia de Urbanismo respondía a una alegación sobre este asunto que «no proxecto xa se deixa claro que o que se pretende é levar a cabo a reposición da situación actual sobre a mesma». Y seguía: «Se a corporación decide unha modificación deberá realizar os axustes necesarios tanto no desenvolvemento como en presuposto».