VESTIDO LARGO DE COLOR ROSA, PERLAS AL CUELLO Y RAMITO DE flores. Ni es la novia, ni está invitado a ninguna boda. Es la madrina en la botadura de un atunero, el Salica Frigo, de Hijos de J. Barreras. María Jesús Sardina se presentó elegantísima en este acto en el que no faltaron las autoridades. María Jesús es la prometida del gerente de flota del grupo empresarial atunero, Jon Uría. Cierto es que todos los invitados iban de tiros largos, salvo los operarios que, con su habitual mono y casco azul, curioseaban desde la cubierta del gigante. Un atunero que también se vistió para la ocasión. No faltó detalle: flores, banderitas, una buena plataforma para los invitados, y un buen equipo de sonido para no perder palabra de los discursos... Habló Francisco González Viñas, presidente del astillero (y no vean qué xeito tiene con el micrófono). También habló el conselleiro de Industria, el señor Rodríguez Yuste. Pero hubo muchos otros, el consejero-delegado de Albacora, Juan Garat, el presidente de la Autoridad Portuaria, Julio Pedrosa, el subdelegado del Gobierno, Alejandro Millán Mon, etc, etc. Después se desplazaron hasta el Parador de Baiona donde disfrutaron de un cocktail y de una deliciosa cena. NO TAN ELEGANTE COMO LA SEÑORITA SARDINA, fue Mostovoi hasta Goián para elegir el boceto de la estatua que la peña La Gramola le construirá. El futbolista iba con unos vaqueros ajustados y una llamativa camiseta de colorines. El ruso conversó con el escultor, Magín Picallo, y además la peña le obsequió con una gramola. Yo quiero ser futbolista. TRISTE ESTAMPA, LA QUE contemplaron los turistas. Me refiero a la manifestación del miércoles pasado de los trabajadores de los astilleros, tras el fallecimiento de un compañero. Algo habrá que hacer.