Y LOS JUECES, ¿QUÉ?

La Voz

VIGO

MIGUEL Á. RODRÍGUEZ CONTRAPUNTO

10 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Mucho se habla de los efectivos policiales, su contundencia, eficacia y profesionalidad. A menudo se discute sobre los métodos, la rapidez o la capacidad de actuación. Nos guste o no, las fuerzas del orden son la vanguardia contra la delincuencia. Pero la represión del ladroneo, el vandalismo o las mafias concluye en los juzgados. La comisaría viguesa guarda en sus archivos auténticas perlas de historiales delictivos. Fichas policiales de Guinnes. Ladrones detenidos y puestos en libertad cincuenta veces, macarreo de variado pelaje que se pavonea del blandengue tratamiento judicial que recibe, menores corrompidos por mafias que manejan el mercado de los objetos robados... En las encuestas sobre preocupaciones ciudadanas, la seguridad ocupa siempre lugres de privilegio. Si esto es así, las herramientas encargadas de garantizar la seguridad ciudadana también deberían ser prioridad. Profesionalizar al máximo nuestra policía y dotarla de medios es un paso, pero legislar con mayor contundencia y aplicar de igual forma la Ley ni atenta contra los derechos humanos, ni es una represión gratuita.