El abandono del inmueble lo convirtió en lugar de «trapicheo»

La Voz

VIGO

09 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El abandono del edificio Bandeira lo convirtió durante mucho tiempo en un lugar de trapicheo, descontrolado de las fuerzas de seguridad, en el que la droga circulaba con tal facilidad como si se tratara de gominolas. La situación llegó a tal extremo que provocó la reacción de los vecinos atemorizados por el ambiente creado en la zona. Las sucesivas manifestaciones de protesta y continuas denuncias consiguieron finalmente acabar con la temida situación. En la actualidad la Asociación de Vecinos no tiene quejas y cree que se ha elimimado la peligrosidad existente en otro tiempos. Por el contrario, en la actualidad la inseguridad se ha trasladado a la zona de la plaza José Campos y a la calle Portela. Para acabar con ella, el jueves tuvo lugar una concentración vecinal en el entorno que se repetirá de forma periodica todas las semanas hasta lograr eliminar la violencia. El último suceso en esta zona tuvo lugar la semana pasada y se saldó con tres heridos, cinco detenidos y la rotura de una luneta de un coche polocial. De esos cinco detenidos, cuatro quedaron en libertad sin cargos, mientras que el presunto autor de las puñaladas, de 21 años y vecino de O Porriño, ingresó en la prisión pontevedresa de A Lama. En la reyerta participaron pandillas de Vigo y O Porriño con edades comprendidas entre los 19 y 23 años. Al margen de este tipo de sucesos puntuales, O Calvario presume de ser un barrio tranquilo y sus gentes de extremadamente abiertas lo que, sin duda ha incidido en los últimos tiempos en el progreso de esta zona.