LUIS CARLOS LLERA REPORTAJE Delegados del sindicato acatan pero no comparten la negativa al paro
13 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.OS militantes críticos repartiendo pasquines a favor de la huelga a manos llenas. Dirigentes que reconocen que no saben explicar en sus centros de trabajo los motivos por los que no van al paro. Fuertes aplausos al presidente del comité de Seragua, que dijo ayer que había «miles de razones para la huelga». «Sabemos lo que queremos», arguye la dirección de Comisiones Obreras para no secundar la movilización. Suena a la canción de Ketama: «No estamos locos, sabemos lo que queremos». Pero más de un dirigente de Comisiones se plantea si esta situación no es esquizofrénica. Luis Rodríguez, presidente del comité de Seragua reconocía ayer que en la asamblea de su compañía decía una cosa y en la de Comisiones, otra. Rodríguez afirmaba que «hemos dicho no a la huelga porque es un mandato de la dirección que acatamos pero ha faltado debate antes de tomar la decisión». Sobre esta falta de debate en el seno de Comisiones ponía el dedo en la llaga Cándido Méndez, quien aseguraba recientemente en Vigo que a la semana de aprobarse al reforma laboral «a Fidalgo se lo pusieron en bandeja en TVE y antes de que le preguntase nada dijo que descartaba la huelga general». El máximo mandatario del sindicato, José María Fidalgo, que acudió a Vigo en plan pacificador tuvo que reconocer delante de los militantes que «paradójicamente para los militantes de Vigo la situación es incómoda». Se ha roto la unidad sindical después de catorce años en los que UGT y Comisiones han ido juntos de la mano. Divorcio Esta ruptura les duele a los cuadros de Comisiones, como a Manuel Lores, que comparó la situación con una pelea de matrimonio de la que confía en que saldrá una reconciliación. Lores, no obstante, mantuvo un tono conciliador y dijo que en realidad han sido «los compañeros de UGT los que han roto la unidad sindical» al convocar la huelga. Pero si ésta tiene éxito «pues mira que bien» aunque él va a defender siempre el «no». Mientras muchos miembros de las bases abogan por el paro, el líder de Comisiones Obreras, José María Fidalgo considera que la reforma laboral es «inútil y lesiva» pero frente a ella la huelga general es un «arma de lucha muy fuerte» por lo que, a su juicio, «no debe ser mal utilizada». Respecto a la unidad entre las distintas plataformas, afirma que es un «medio al servicio de los trabajadores» y no un «objeto de protección de los aparatos sindicales». Además, Fidalgo recalca que desde CCOO existe un «compromiso para defender a los trabajadores» y señala que intentarán plasmar sus actuaciones en acuerdos. Asegura que en el momento en que se produzca un ataque a los derechos laborales de los trabajadores o se produzcan retrocesos graves «se recurrirá a las movilizaciones». En este sentido, manifiesta que CCOO nunca se ha retirado de esta función y recuerda que esta central sindical ya convocó cuatro huelgas generales. El secretario comarcal, Manel Fernández abunda en esta cuestión señalando que Comisiones ha convocado en la comarca de Vigo doce huelgas, muchas de ellas en solitario. Dicen cosas opuestas UGT y Comisiones Obreras están diciendo cosas completamente opuestas sobre el acuerdo de pensiones. Respecto a este acuerdo, Fidalgo afirma que es un «buen pacto», que incrementará notablemente las pensiones por viudedad y apunta que, en el caso de viudas con cargas familiares, la base reguladora de las pensiones aumentará hasta el 70 por ciento. «Es el incremento que los sindicatos propusieron en la mesa negociadora», indica. En cambio, UGT afirma que sólo 17.000 viudas menores de 65 años con cargas familiares, de los dos millones que hay en España, verán incrmentadas las cuantías de las pensiones que perciben. En esta situación de no secundar la huelga por parte de muchos miembros de Comisiones dirigentes de la UGT de Vigo incluso temen que «esta noche haya contrapiquetes». Los cuadros del sindicato ugetista han sido convocados para empezar a actuar en la calle al filo de la medianoche.