Obras que no son amores

M. J. F. VIGO

VIGO

El alcalde decide seguir con la reforma de la Travesía de Vigo, pese a la solicitud de paralización del PSOE Acabaron con la paciencia de los ciudadanos y, de seguir así, acabarán también con el gobierno local. Las obras de la ciudad no sólo se tienen que enfrentar a las correspondientes comisiones de afectados, sino que, ahora, se han convertido en el principal motivo de discordia del equipo de gobierno. La humanización de la Travesía de Vigo constituye el último ejemplo.

22 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El debate que en los últimos tiempos mantiene enfrascados a los grupos de gobierno, BNG y PSOE, se centra en una serie de obras que en la mayoría de los casos datan del anterior gobierno municipal y que, además, llevan más de un año ejecutándose. Los trabajos de humanización de la Travesia de Vigo constituyen el último ejemplo. El alcalde, Lois Castrillo, optó ayer por no solicitar al Ministerio de Fomento la paralización de las obras, reclamada por el PSOE, ante el riesgo de que queden a medio hacer y se pierdan los 287 millones pesetas de inversión. El concejal de Vías y Obras, Uxío González, propuso ante la comisión de gobierno la paralización cautelar de los trabajos que se realizan en la mediana, la revisión del proyecto para estudiar las incidencias que tendrá en el tráfico y el inicio de negociaciones con el Ministerio de Fomento. Entiende que el gobierno local no tiene por qué asumir la actuación tal y como se redactó en su día. Tanto Uxío González como Delfín Fernández recordaron que existe un informe negativo del técnico de Tráfico emitido en abril del pasado año. Por el contrario, la comisión de gobierno acordó solicitar al Ministerio de Fomento que elabore un estudio sobre los efectos que la remodelación tendrá sobre el tráfico y que introduzca algunas modificaciones. En lo que se refiere a vecinos y comerciantes no existe unanimidad. Mientras que, los primeros se muestran extrañados por el revuelo actual y recuerdan que el proyecto ya se dio a conocer hace nueve meses en una reunión con el concejal de Infraestructuras, los comerciantes temen que las plazas de aparcamiento resulten insuficientes para el barrio. En este sentido, la urbanización de la zona contempla la construcción de un aparcamiento subterráneo en las inmediaciones del parque Matías. El PP es partidario de continuar las obras y de efectuar posteriormente alguna reforma, si es necesaria.