No hacen falta palabras

La Voz

VIGO

NO HACE FALTA CALIFICATIVO ALGUNO porque el gesto de los niños hospitalizados en el Xeral lo dice todo. Como ya es habitual, los jugadores del Real Club Celta visitan por estas fechas a los más pequeños del complejo hospitalario. Da gusto ver cómo estos niños y niñas se emocionan cuando los astros de fútbol se acercan a ellos, les sonríen y les dan un regalito. Sin duda, el mejor regalo es una caricia o unas palabras de aliento, porque para muchos de estos pequeños Pinto o Giovanella o Fernando Cáceres son sus héroes. La planta de Pediatría acogió ayer un montón de sensaciones y emociones que será difícil olvidar para muchos. Pero, tambien hay que decir que este año echamos de menos a Víctor Fernádez y a los rusos, Valery Karpin y Alexandre Mostovoi. Una de las anécdotas más divertidas fue la protagonizada por Catanha que le hizo la gaviota a los niños, provocando la risa y el llanto de algún otro que pensó que el piopio que hizo el futbolista era el lloriqueo del pobre ave. Roberto también hizo las delicias de los chavales. Covelo, entrenador de los porteros, Eduardo, el preparador físico, Doriva... A todos ellos, un diez. TAMPOCO HACEN FALTA PALABRAS, las imágenes hablan por sí solas. Los chavales de la Asociación de Padres y Amigos de Paralíticos Cerebrales, Hoy por Mañana, celebraron ayer su fiesta de Navidad. El jolgorio se celebró en el Centro Social Ribera Atienza y allí estuvieron los niños acompañados por familiares y alumnos del Taller Obradoiro de la Fundación Érguete, que están realizando las obras de la Escuela infantil de este colectivo. Como siempre, Elena Piñeiro, la presidenta de Hoy por Mañana, estaba contentísima. Además, con doble motivo, y es que gracias a la cena benéfica del pasado jueves se pudo recaudar en torno a las 700.000 pesetas. Hubo muchas caras conocidas pero, sin duda, los que animaron la fiesta, con el sorteo de regalos y la venta de cuadros de Máximo Riera, fueron los más celestes, Karpin, Mostovoi y Salinas. Una anécdota: a un joven que estaba de cumpleaños le tocó una viaje para dos personas a París. Por cierto, me ha dicho CC que los asistentes destacaron por su elegancia en una cena en la que lucieron sus mejores galas.