La lluvia y el cierre provisional de zanjas durante las fiestas navideñas dejan las calles destrozadas Uno de los objetivos prioritarios del gobierno municipal lleva camino de convertirse en éxito. Se trata de persuadir a los vigueses de utilizar el vehículo privado para reducir el tráfico. El mejor método para alcanzar tal logro no parece ser, precisamente, el fomento y la mejora del transporte público urbano, como se pretende desde el Concello. Por el contrario, el socavón se está alzando como la fórmula más barata y eficaz para acabar, de un plumazo, con el parque automovilístico de Vigo y con la paga extra de los ciudadanos. El temporal y el cierre provisional de zanjas durante las fiestas navideñas han dejado las calles de la ciudad destrozadas.
11 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Tan sólo la calle Hispanidad se encuentra cortada por obras en estos momentos. El resto de los viales que en los últimos días permanecían perforados, aparecen aparentemente cerrados. Esta circunstancia confía a los conductores vigueses hasta toparse con la verdadera situación, que no es más que la aparición de un bache tras otro. Entre las calles más afectadas figura García Barbón, en el tramo que discurre entre República Argentina y Canceleiro. También se puede acabar con el coche si se circula por el nudo de Isaac Peral o por el Areal, en este último caso en las proximidades de la interseción con Canceleiro. El caso de O Berbés es uno de los más denunciados por los conductores que se han visto obligados a utilizar este vial en los últimos días, tras el corte del tráfico en el túnel de Beiramar como consecuencia de las inundaciones. Las obras que se desarrollan en la zona han convertido el lugar en una auténtica pesadilla. La Avenida de As Camelias ofrece el mejor exponente a la altura del cruce con la calle Don Quijote. En ese lugar se aconseja circular a diez por hora si se quiere mantener el tipo. El cierre de la Praza da Independencia debido a la construcción de un aparcamiento subterráneo ha provocado el deterioro de las calles que la circundan o derivan en ella. Es el caso de Álvaro Cunqueiro y de Pintor Colmeiro. El cinturón de circunvalación, en dirección a Castrelos, tampoco se queda corto. Dos o tres agujeros hacen las delicias de los conductores más osados. Los más asiduos comentan que circular por este vial es algo similar al puentig. Las denuncias de los ciudadanos vigueses por el mal estado de las calles se extienden también hacia el tramo final de Alfonso XIII próximo a García Barbón, la calle Barcelona en su totalidad, Zamora en el extremo que linda con la Praza de España y la propia plaza. La Avenida de Castrelos y el tramo final de A Florida son otros de los viales urbanos que provocan juramentos entre los conductores.