¡La prueba del chaparrón!

REDACCIÓN VIGO

VIGO

XULIO VILLARINO

La nueva red de saneamiento soportó sin inundaciones las primeras grandes trombas de agua Las primeras lluvias fuertes del otoño despejaron la incertidumbre que todavía se cernía sobre las obras de saneamiento. Han funcionado. La ciudad soportó sin inundaciones las trombas de hasta 35 litros por metro cuadrado caídas durante los dos últimos días. Han sido necesarios diez años de obras y una inversión de 15.000 millones de pesetas para ver concluidas las depuradoras de Teis y el Lagares, los colectores de margen de ría y, por fin, la nueva red de saneamiento interior de la ciudad. Los responsables municipales estuvieron ayer atentos al anuncio de tormenta. Por el momento, la prueba del chaparrón está superada.

12 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Canalizar el río Lagares, instalar los principales colectores de margen de ría y construir las depuradoras del Lagares y de Teis consumieron casi una década de obras en Vigo. Todavía pendiente de su ampliación y adecuación a la normativa comunitaria, la gran estación de aguas residuales de Coruxo ha sido la mayor inversión de la Xunta en Vigo en materia de saneamiento. El plan integral de saneamiento pivotaba en torno a esta infraestructura, precedida de varios cambios de ubicación y una compleja y polémica negociación con los vecinos de la zona. Pero, sin duda, la obra que más ha preocupado a los ciudadanos ha sido la renovación de la red interior de saneamiento. Sustituir las principales tuberías subterráneas de la ciudad, muchas de ellas en el rural y otras en el centro urbano, afectó a las de 700 calles. Fueron 24 largos meses de obras que colapsaron gravemente el tráfico en momentos y zonas claves del municipio. A pocos días de culminar la totalidad de las obras, y con la mayor parte de las canalizaciones ya en funcionamiento, la tormenta vivida los dos últimos días está siendo un auténtico test en la ciudad. Las zonas donde tradicionalmente se registraban inundaciones han superado sin problemas la prueba. La policía local no contabilizó ningún problema serio durante las últimas cuarenta y ocho horas. Aún así, los meses de dociembre y enero han sido tradicionalmente los más conflictivos en este aspecto. Técnicos de la Xunta que han participado en el desarrollo de las obras garantizaron que este será el primer invierno en Vigo en el que las inundaciones no serán un problema para la ciudad. La correcta limpieza viaria para evitar el taponamiento de las alcantarillas será ahora otra asignatura pendiente del aprobado