Problemas con alquileres, hoteles y productos caducados son las quejas del verano en la oficina de consumo El verano es una época que invita al descanso. Quizás por ello en esta estación del año, los vigueses aprovechan los días de calor para ir a la playa y los días de lluvia para resolver asuntos pendientes. Uno de ellos puede ser presentar una reclamación ante la OMIC por algún problema típico del verano. Las quejas más frecuentes de los vigueses en esta época no se diferencian mucho de las presentadas en el invierno. Deficiencias de calidad en los hoteles, alquiler de viviendas en mal estado o productos caducados suelen ser las demandas más habituales de ciudadanos y turistas.
09 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La playa y el calor hacen que los vigueses en verano se quejen menos. La oficina municipal de información al consumidor (OMIC), situada en la segunda planta del Ayuntamiento, recibe en verano menos reclamaciones que a lo largo del invierno. Su director, Miguel Hinrichs, asegura que la gente aprovecha el calor para ir a la playa y reserva las quejas para los días de lluvia. No obstante, los vigueses no son los únicos que se acercan hasta la OMIC, también los turistas han hecho alguna reclamación este verano. Sin embargo, Miguel Hinrichs está extrañado del bajo nivel de denuncias que los visitantes de nuestra ciudad han realizado. El director considera positivo este hecho porque significa que el nivel de cumplimiento de Vigo con los foráneos es alto. Algunas de las denuncias más frecuentes, efectuadas en años anteriores, están relacionadas con las condiciones del hotel o con el mal estado de las viviendas alquiladas. Por lo que respecta a los vigueses, las quejas más frecuentes tienen que ver con el alquiler de viviendas, inundaciones, gas ciudad, la compra de derechos de bienes e inmuebles o problemas de fechas de caducidad con algunos productos incluidos en la cesta de la compra. En cuanto a la cantidad, Miguel Hinrichs asegura que la gente reclama cada vez más. El director afirma que ahora los vigueses son más meticulosos y hacen uso de esta oficina por asuntos sin importancia. Al año suelen pasar por la OMIC alrededor de 4.000 personas, entre las que no se cuentan las consultas telefónicas. Por otra parte, uno de los sistemas que cada vez cobra más fuerza es de la junta arbitral. Los empresarios apuestan por este sistema rápido, justo y equitativo. Su dinámica consiste en que las partes afectadas por un problema se someten a un arbitraje de un presidente y dos vocales. Cada vocal representa a un sector: consumidores y empresarios. Estos tres árbitros toman la decisión conjunta o por mayoría y tiene la misma validez que una sentencia. El director de la OMIC está convencido de que la utilización de este sistema irá en aumento porque además de ser gratuito permite conocer el resultado en tan sólo cuatro meses.