El hotel Samil podría convertirse en un cinco estrellas con la llegada del casino

J.F. VIGO

VIGO

M. MORALEJO

Los promotores del traslado están dispuestos a afrontar la inversión si el Concello amplía la concesión El traslado del casino de A Toxa a Vigo podría tener una consecuencia colateral imprevista: que la ciudad cuente finalmente con su primer hotel de cinco estrellas. Pese a los intentos realizados en los últimos cinco años la mayor ciudad de Galicia carece todavía de una instalación de la máxima categoría. Los promotores del traslado (la empresa titular, Cirsa, y el concesionario del hotel Samil) están dispuestos a afrontar la elevada inversión que conllevaría siempre que el Concello amplíe el plazo de explotación.

16 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En el año 2016 la ciudad de Vigo se hará cargo del hotel Samil, el único existente en la principal playa de la ciudad. Cuando entró en servicio a finales de la década de los sesenta la corporación existente autorizó un plazo de explotación de cincuenta años. Esta situación podría cambiar debido a la prevista instalación en el inmueble del casino de A Toxa, un traslado que Cirsa (titular de la concesión del centro de juego) y José Manuel Barbosa (del hotel) gestionan desde hace un par de años. En las negociaciones que ambas partes han mantenido con el actual alcalde, el nacionalista Lois Castrillo, y tiempo atrás con su antecesor, el popular Manuel Pérez, la prórroga de la concesión del hotel ha estado siempre sobre la mesa. A la espera de novedades, Pérez no se pronunció sobre este asunto. Si lo hizo meses atrás Castrillo, quien negó cualquier posibilidad de ampliación. El anteproyecto de obras para reformar el hotel y recibir el casino preveía una amplia renovación en la planta baja, donde se instalaría el salón de juego y nuevas dependencias, y una mejora global de las habitaciones. En total, unos mil millones de pesetas. Ahora, los promotores aseguran estar dispuestos a invertir hasta dos mil millones de pesetas siempre que el Concello compense tan elevado desembolso con una ampliación suficiente del período de explotación. En principio el casino ocupará una extensión de 2.600 metros cuadrados, lo que obligaría a trasladar a la primera planta la recepción y los servicios instalados en estos momentos en la planta de acceso. El argumento estrella de Cirsa para promover el cambio de ubicación es la garantía de su supervivencia, que considera amenazada de seguir en O Grove. En Vigo, por el contrario, habría incremento de plantilla y por supuesto tendrían hueco todos los trabajadores que optaran por desplazarse. En paralelo, la ciudad contaría con un nuevo aliciente turístico para un determinado tipo de visitantes. El presidente de la Federación de Hostelería, Carlos Lemos, se manifestaba recientemente a favor de acoger el casino «que será para nuestros establecimientos una indudable fuente de ingresos». Sin duda por estos motivos todos los concejales vigueses votaron esta pasada semana a favor del traslado, decisión que será inmediatamente trasladada a la Xunta para que cuente con otro elemento para decidir.