Tras jugar en Inglaterra y sufrir con las lesiones en Montreal, disfruta en Aarhus de un fútbol que mima el balón
11 ene 2016 . Actualizado a las 12:07 h.Tras pasar por Inglaterra y Canadá, Adrián López Rodríguez, Piscu, (As Pontes, 1987) juega ahora en la liga danesa. Llegó para probar en el Aarhus y lleva poco más de cinco meses. «Al estar tanto tiempo lesionado, estuve entrenando con el equipo, una semana a prueba, y luego me ficharon. La lesión ya está olvidada, fueron dos años difíciles pero me aportaron mucho como persona», explica desde una ciudad de unos 250.000 habitantes, la segunda más grande del país.
El central pontés había jugado antes tres años en el Deportivo y pasó luego otros tres en el Wigan Athletic, con el que ganó una Copa Inglesa. Tras dos campañas en el Montreal Impact, con el que consiguió ser campeón canadiense y subcampeón de la Champions de la Concacaf, pero donde apenas pudo jugar por dos graves lesiones, vuelve a disfrutar.
El Aarhus es un histórico del fútbol danés, con cinco Ligas y nueve Copas. Pero acaba de ascender de la Segunda danesa. «Somos un grupo joven, con ilusión y ambición, que ahora espera mantenerse para intentar estar en competiciones europeas en un par de años. Hay muy buen ambiente en el vestuario. Me llevo bien con todos, principalmente con dos daneses y el islandés Bjarnason».
Igualdad y reparto televisivo
«La Liga danesa es muy competida. Hasta el último partido no se sabe el campeón ni quién desciende. Está muy bien organizada y los derechos de televisión se reparten según la clasificación y no por el nombre del equipo. De momento va líder el Copenhague, y nosotros novenos. Como jugadores destacaría a Pukki y Agger, y como promesa a Jens Jonsson», explica el central de As Pontes, de 29 años.
En Dinamarca trata de adaptarse a los cambios «Es un idioma complicado, sobre todo la pronunciación, así que de momento me defiendo con el inglés (se ríe). El clima es muy frío, pero tras haber jugado en Canadá, uno se acostumbra. La comida está bien, pero no se puede comparar con la gallega», explica.
Adrián López diferencia las cuatro ligas en las que militó. «La española es calidad, táctica, y el mejor fútbol, pero ojalá repartieran más equitativamente los derechos de televisión para poder ser tan competitiva como las otras tres. La inglesa es física y desorganizada, pero ese fútbol abierto la hace ser más atractiva. Las aficiones son fieles y cada domingo llenan los campos. La MLS es organización y márketing. Funciona con franquicias y su promoción es tremenda. También es un fútbol físico, pero con mucho jugador sudamericano que aporta su granito de talento. En Dinamarca les gusta tener la posesión y el fútbol de calidad. Es tan competida que cada año hay un campeón diferente», razona.
El país no deja de sorprenderle. «Es tranquilo y con gran calidad de vida. Son gente independiente y reservada. Su implicación social es muy grande. Pagan impuestos muy elevados, pero lo aceptan hasta el punto que un año el gobierno anunció una bajada, y los ciudadanos se quejaron pensando que esto mermaría los servicios públicos».
Y destaca la vida de Aarhus. «Tiene mucha industria y una de las mejores universidades del mundo, por lo que es el núcleo con mayor número de jóvenes. Nuestra afición es muy fiel, la tercera más numerosa tras Copenhague y Brondby. El estadio, Atletion, tiene capacidad para más de 20.000 personas». Desde allí sigue también al Dépor. «Lo veo muy bien, creo que Víctor es el mejor entrenador que han tenido en mucho tiempo. Se han reforzado bien y veo a los jugadores muy comprometidos». ¿Se plantea el regreso a España? «De momento tengo contrato hasta el 30 de junio. No me disgustaría tener que volver, aunque algún día me gustaría probar la experiencia de jugar en Asia. Pero ahora estoy muy contento y disfrutando del fútbol en Dinamarca», concluye Adrián López.