La historia del Dépor escapa a la lógica

Adrián Sobrino A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

La plantilla del Deportivo de la temporada 2011-2012, celebrando el ascenso a Primera División.
La plantilla del Deportivo de la temporada 2011-2012, celebrando el ascenso a Primera División. CESAR QUIAN

Acumula una serie de récords increíbles: del ascenso con más puntos a los dos descensos más caros de la historia

25 may 2026 . Actualizado a las 16:45 h.

A Coruña está de vuelta. Han pasado ocho años desde que el Deportivo disputó su último partido en Primera División. Fue el 20 de mayo del 2018, cuando el cuadro coruñés perdió por 2-1 en Mestalla. Los tiempos han cambiado. De la mano de Antonio Hidalgo, el conjunto blanquiazul obtuvo en Pucela el ansiado ascenso y Abanca Riazor recibirá de nuevo a los mejores contrincantes del fútbol español.

La élite del balompié no acogerá a una entidad cualquiera, sino a una de las nueve campeonas. Un equipo que ha sufrido mil y una peripecias hasta llegar a su destino. Colecciona varios de los récords más extraños del panorama nacional: capaz de ser el campeón liguero con menos puntos de la historia, así como acumular la mayor puntuación con la que cualquier equipo ha descendido jamás en las dos categorías profesionales. Así es la paradoja deportivista.

El Dépor tocó el cielo en la temporada 1999-2000. Con Javier Irureta al timón, un plantel plagado de jugadores del más alto nivel deslumbró a todo el país y cantó el alirón con apenas 69 puntos. Hasta la fecha, el puntaje más bajo que ha necesitado una escuadra para erigirse como vencedora desde que se instauró, en 1995, el sistema de tres puntos por victoria. Los tantos de Donato y Makaay en la última jornada ante el Espanyol (2-0) saldaron una deuda contraída seis años atrás.

Gran efectividad en las finales

En cuanto a tocar metal se refiere, los blanquiazules se mueven en las finales como pez en el agua. Han disputado seis y cuentan todas ellas por triunfos. Derrotaron al Vigo en la Copa de España (1912); al Valencia en la Copa del Rey (1995) y en la Supercopa de España del (2002); al Real Madrid en la Supercopa de España (1995) y en la Copa del Rey (2002); y al Espanyol en la Supercopa de España (2000). Cien por cien de efectividad en el momento crucial.

Un retorno y dos caídas

En los últimos tiempos, el club también ha vivido momentos de oscuridad, en los que estuvo cerca de poder revertir varias situaciones adversas. Una fue el primer descenso sufrido en este siglo (2010-2011). Tras dos décadas en Primera, una plantilla encabezada por Miguel Ángel Lotina y formada por futbolistas de la talla de Valerón, Andrés Guardado y Riki perdió la categoría en un encuentro en casa ante el Valencia. Los visitantes se impusieron por 0-2 y los 43 puntos conseguidos por los coruñeses no sirvieron para alcanzar una permanencia que nunca fue tan cara.

La temporada siguiente, José Luis Oltra dirigió al mejor equipo de la historia de Segunda División, que alcanzó 91 puntos. Algo nunca visto. La plantilla estaba llena de cracs que batieron todos los registros.

El destino todavía tenía preparado otro final negro. Menos de una década más tarde —dos ascensos y un descenso mediante—, el Deportivo padeció un descalabro de igual magnitud. En Segunda (2019-2020), un curso después de quedarse a las puertas del éxito en Mallorca, no pudo salvar su plaza pese a sumar un total de 51 puntos. Una nefasta primera vuelta obligó al cuadro de Fernando Vázquez, quien llegó a finales de diciembre en busca de la remontada, a adquirir ritmo de crucero, pero un tramo final con altibajos provocó que estableciera otro récord. Para poner en contexto, ninguno de los descendidos desde entonces superó los 46 puntos.

Cabe mencionar el inaudito trofeo Zamora de Paco Liaño en la 1993-1994 —solo encajó 18 goles en 38 partidos— y el registro de 18 empates del Dépor de Víctor Sánchez del Amo de la 2015-2016. El más alto de todos los tiempos. En el apartado europeo —concretamente en la Champions League—, nunca se olvidará que el Dépor fue el único equipo español capaz de asaltar el Olímpico de Múnich —lo hizo ante el Bayern en el 2002, así como su remontada ante el Milán (venció por 4-0 en A Coruña, tras caer por 4-1 en Italia), que sentó un precedente en la mejor competición continental de clubes.