Riazor, gloria del Dépor y de Segunda

A. S. Aguado A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Aficionados del Deportivo, durante el recibimiento al autobús antes del partido contra el Zaragoza del sábado.
Aficionados del Deportivo, durante el recibimiento al autobús antes del partido contra el Zaragoza del sábado. César Quian

El feudo coruñés logró la sexta mejor entrada de la temporada ante el Zaragoza y la séptima más alta de toda la jornada del fútbol español

23 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Ha sido brutal. Es un orgullo vivir este tipo de noches. Por mucho que lo expliquen, lo tienes que vivir y sentir dentro. Ver cuando el autobús se acercaba a Riazor... cómo se hacía pequeña la avenida, cómo en un momento no se veía nada por las bengalas... Y, cuando se vuelve a abrir, ves otra vez a toda la gente en los costados. Animando, con sus caras de éxtasis, de felicidad por creer». Así se las gasta el deportivismo. Era la primera vez de Antonio Hidalgo en mitad del ambiente de los grandes duelos. No había un ascenso en juego, ni era una última jornada decisiva. Pero la afición volvió a superarse, congregándose y estableciéndose una unión si cabe todavía mayor para la primera de las 12 finales que afrontaba el Dépor en su camino hacia Primera.

El éxtasis en Manuel Murguía se trasladó a un feudo coruñés que volvió a vestirse de gala. Pese a una nueva jornada con horario nocturno, 24.123 deportivistas vibraron con la victoria in extremis ante el Zaragoza. Fue la sexta mejor entrada de la temporada —a excepción del partido de Copa del Rey ante el Atlético, que congregó a casi 28.600 espectadores—, solo superada por los partidos ante el Burgos (25.860), el Sporting (25.089), la Cultural Leonesa (25.197), el Castellón (24.447) y el Racing de Santander (24.401).

Pero Abanca Riazor no solo es gloria del Dépor, sino también de toda la Segunda División. Ningún otro partido de la jornada 31 de la categoría logró una asistencia tan elevada. Únicamente se le aproximó el enfrentamiento en El Sardinero entre el Racing y el Albacete, con 22.214 asistentes.

Se codea con los grandes

Números que demuestran, una vez más, el poderío del Deportivo. Pero no solo en la categoría de plata. El duelo ante el cuadro maño fue el séptimo con más espectadores de todo el fútbol nacional, superado solamente por partidos como el derbi madrileño o el encuentro del Barça en el Camp Nou (56.812), entre otros.

Es ya habitual ver las cifras de asistencia en Abanca Riazor entre las mejores del panorama español. Al inicio de la jornada, el Dépor era uno de los cinco representantes de Segunda en la lista de 20 clubes con mayor promedio de espectadores. Lo hacía situado en el puesto 13, con una media de 22.821 personas. Solo un puesto por debajo del Málaga (24.463), primer club de la segunda categoría que figura en el ránking; y cuatro y siete por encima de clubes que disputan competiciones europeas este curso como el Celta (20.287) y el Villarreal (18.144), respectivamente.

La parroquia blanquiazul acudió el sábado a la llamada del club. Primera final de las 12, superada. Próxima parada: Gijón. Y, en el horizonte, Primera División.