Al menos, para el Dépor, Riki pinta bien

TORRE DE MARATHÓN

Riki controla el balón durante el partido contra el Castellón
Riki controla el balón durante el partido contra el Castellón Omar Arnau / Lof

El centrocampista se estrenó como titular mejorando varias jugadas de los coruñeses e interviniendo con frecuencia y con un amplio radio de acción

17 feb 2026 . Actualizado a las 10:35 h.

A Coruña no es Madrid, pero también pasan un montón de cosas cualquier día de la semana. El pasado jueves, por ejemplo, un hincha del Dépor salió a estirar las piernas y acabó reformando el once blanquiazul. «Me lo ha sugerido un aficionado por la calle», compartió Antonio Hidalgo cuando le preguntaron en sala de prensa si pensaba sacar a Riki de titular en Castellón. Dos días más tarde hizo feliz al señor aquel: incluyó al centrocampista asturiano en el once y se cargó a Luismi Cruz. Eran el andaluz o David Mella, y el técnico ya había anunciado, en la misma comparecencia, que pretendía aprovechar los espacios que surgieran a la espalda del rival. Especialidad del de Teo, que solo echó de menos tener dos piernas zurdas en lugar de una derecha para apoyar.

Así habría podido finalizar mejor la oportunidad del minuto 25, procedente de una doble intervención que delata lo que Riki puede aportar. El ex del Albacete acudió primero a la frontal del área propia para ayudar a Altimira a superar la presión rival. Recibió y giró el juego hacia Quagliata, en el otro lateral. Sin detenerse, le ofreció una salida a José Ángel; se asoció con él en la medular y supo encontrar a Mario Soriano varios metros más adelante, entre dos pares de piernas blanquinegras. El madrileño, ya en la frontal opuesta, fue quien asistió a Mella, que, por exceso de zurdismo (o de zurdez) tardó demasiado en disparar.

Quedó en casi nada la ocasión —el Deportivo no chutaría entre palos hasta el 94—, pero si a algo se puede agarrar el equipo coruñés en Castalia es a la impresión de contar por fin con alguien capaz de aclarar el comienzo de las jugadas sin forzar a Mario a extender por todo el campo su mapa de calor.

La estadística acompaña esta sensación y dice que Riki fue quien más pases dio tras Miguel Loureiro, pese a haberse ido al banquillo en el 76. También, que participó casi por igual en ambas mitades del campo. Lo mismo auxilia al zaguero que filtra hacia el rematador. Aficionado a esos trayectos largos en los que cualquier cosa puede pasar.