Su espectacular mano salvadora ante el Albacete, sumada al penalti detenido en Las Palmas, ayudan al cuadro coruñés a mantener el pulso por la cabeza
10 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.No fue fácil el aterrizaje en A Coruña de Álvaro Fernández Llorente (Arnedo, La Rioja, 1998), apodado Ferllo por el inicio de sus dos apellidos. Llegó al Deportivo en plenas Navidades, después de meses de inactividad, y con la misión de sentar en el banquillo a un hombre querido por la afición como Germán Parreño, que además lo había hecho bien en el primer cuatrimestre de la competición. El ex del Sevilla ya le da puntos al Deportivo. El penalti detenido en Las Palmas y su parada salvadora en el tramo final del duelo ante el Albacete permiten al cuadro coruñés mantener intactas sus opciones en la pelea por el ascenso.
Fernando Soriano no tuvo dudas en lanzarse a por él. Ya lo había tanteado en verano, tras la fuga de Helton Leite tras el pago de su cláusula; y siguió atento, ayudado por la petición de salida de Bachmann. «Cuando he tenido la oportunidad de comprobar las ganas que tenía el Deportivo de que estuviese aquí, no me lo pensé. Por eso, antes de que se abriese el mercado de invierno, he podido rescindir mi contrato con el Sevilla y estar ya aquí para unirme a mis compañeros, para competir la posición, poder jugar y ayudar al club a conseguir el gran objetivo que tiene», reconoció el jugador en su presentación.
Tampoco Hidalgo tuvo dudas en darle la titularidad nada más poner el riojano un pie en Abegondo. El catalán aplicó el teorema de Flick. El mismo que justificó la temporada pasada al sentar a Iñaki Peña, antes de que este errase, y poner a Szczcsny, pensando más en el largo plazo que en el corto. En el caso del actual entrenador del Deportivo le ayudaba conocer a su nuevo pupilo de épocas pasadas. «Tenía ganas de llegar aquí. Conozco muy bien a Antonio Hidalgo. Trabajamos juntos en la SD Huesca. Fue una de las principales razones de venir, dentro de muchas otras», señala Ferllo.
Salvador
Álvaro había jugado su último partido oficial el 25 de mayo del 2025. Y aunque estaba en dinámica de entrenamientos con el Sevilla, la inactividad suele afectar a los porteros en aspectos como la medición de distancias en las salidas. Con todo, fue el elegido para jugar contra el Cádiz, nada más llegar; y repitió frente al Las Palmas, partido en donde protagonizó una de las paradas de la Liga al detener un penalti que iba por la escuadra. Aquel duelo de Canarias fue su carta de presentación y contra la Cultu, hace una semana, logró su primera portería a cero como blanquiazul.
Sin embargo, su primer gran duelo, el más completo de todos, ha sido en su sexta semana como deportivista. Contra el Albacete, alzó la mano en el tramo final de la primera mitad al tapiar su portería cuando los manchegos buscaban el empate. Ahí sostuvo al Dépor, que luego acabó marcando el segundo en la última acción del período inicial.
Pero, sin duda, la acción por la que será recordado será la del minuto 80 y 28 segundos, cuando evitó el empate visitante con una enorme mano abajo a disparo de Álex Rubio. Exhibición de agilidad y potencia de brazo para retener el disparo rival.
Ferllo se fue de Abanca Riazor como héroe. Nada más escuchar el silbato final del colegiado, se dio la vuelta y lo celebró con la grada. Terminó el duelo con tres grandes intervenciones, dos de ellas desde dentro del área, evitando que puntuara ante él el equipo con mejor estadística ofensiva de la jornada en Segunda (2,04 goles esperados).