La eficacia da al Deportivo los tres puntos ante el Albacete

Breogán Blanco

TORRE DE MARATHÓN

David Mella y Alti celebran el segundo gol del Deportivo ante el Albacete.
David Mella y Alti celebran el segundo gol del Deportivo ante el Albacete. César Quian

08 feb 2026 . Actualizado a las 18:45 h.

La victoria del Deportivo en León daba un respiro clasificatorio a un equipo que recibía a un rival sorpresa de la Copa del Rey, un conjunto cuyo planteamiento no sorprendió: bloque medio-bajo, salvo en los reinicios blanquiazules, priorizando la transición y el balón parado.

Por su parte, Antonio Hidalgo introdujo dos cambios con respecto a su anterior once: la vuelta de Mella y Zakaria en un 1-4-2-3-1 con Luismi de mediapunta.

Con el conjunto albaceteño sobre el verde, el Dépor encontraba en el conjunto albaceteño su principal hándicap: una defensa hundida y férrea del carril central.

Quizás porque la dirección de los automatismos en sus jugadores diferenciales sea de fuera a dentro o porque el conjunto blanquiazul no busca en demasía el centro lateral cargando el área.

No obstante, en una de las innumerables diagonales que Yeremay ofrece por partido, puso por delante al conjunto coruñés con una definición de clase. Clave en la jugada fue la continuidad brindada por Jurado, devolviendo una pared tal y como marcan los cánones.

No me gustaron algunas dificultades para defender en bloque medio-bajo con solidez y garantías, a pesar de que el marcador sonreía nuevamente tras una transición liderada por Mella y Altimira.

Tampoco entendí el cambio temprano de David Mella para dar entrada a Villares, no sé si por molestias, pero tal y como estaba el partido, con un Albacete más volcado, unido a la mejoría notable en la salida de balón con respecto a hace relativamente pocas fechas, quitar velocidad y pie al mediocampo no parecía buena idea. Más aún cuando, tras el gol de los manchegos, Hidalgo volvió a señalar su intervencionismo con un nuevo giro desde el banquillo. Y aquí no es lógico cambiar a dos de tus cinco jugadores de mediocampo con 2-0 en el electrónico antes del minuto 65.

No obstante, al igual que el público es soberano, el marcador también lo es. Dado que, a pesar de haber generado menos goles esperados que el rival y tirar una única vez a portería en todo el encuentro, los tres puntos se quedaron en Riazor. Ni tan mal.