El lateral derecho, nuevo fichaje blanquiazul aterriza en A Coruña con el objetivo de asentarse en la élite del fútbol tras varios cambios de equipo
31 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La vida del futbolista semeja a la del trotamundos. Son muchos los jugadores que cambian recurrentemente de ciudad en busca de mejores oportunidades para sus carreras. Es el caso de Adrià Altimira (Cardedeu, 28 de marzo del 2001), que, con apenas 24 años, ya ha defendido cinco escudos distintos y está en disposición de hacer lo propio con el del Deportivo.
Formado en las categorías inferiores del Barcelona, llegó a disputar la Youth League con el equipo juvenil, pero, finalizado su período de instrucción, se vio abocado a abandonar la Masía. En agosto del 2020, dejó atrás la Ciudad Condal para fichar por el NK Lokomotiva del campeonato croata. Allí le tocó vivir un Erasmus corto, de apenas unos meses, que le regresó de nuevo a España en octubre del mismo año.
Forjado en bronce
No tardó el Melilla en acudir a su rescate. En el conjunto norteafricano, que militaba en la extinta Segunda División B, Altimira se estrenó como sénior en España y pudo dar prueba de su calidad en los más de 1.600 minutos disputados. Sin embargo, la prevista reestructuración del fútbol nacional para la temporada 2021-2022 y su plan para dividir la categoría de bronce en dos ligas jerarquizadas, se cebó con el Melilla, que acabó en la parte baja de la tabla y no pudo evitar el descenso a la Segunda Federación, el nuevo cuarto escalón.
El Andorra, que se había colado en la Primera Federación, apostó por su fichaje y desembolsó cerca de 100.000 euros para hacerse con sus servicios. En el Principado, Altimira vivió una progresión de ensueño, disputando 24 partidos en la temporada del ascenso histórico del Andorra al fútbol profesional. Ya en Segunda, volvió a ser importante a las órdenes de Éder Sarabia, jugando de forma recurrente como carrilero de largo recorrido, en un año en que el equipo terminó en la séptima plaza.
Debido a su buen rendimiento, el Villarreal lo incorporó, en principio, para su filial en Segunda División, pero con vistas a enrolarlo en el primer equipo. Durante la temporada 2023-24, alternó 27 partidos en la división de plata, con otros 11 en Primera y 4 en la Europa League.
Al terminar el curso, el Leganés le ofreció la oportunidad de disputar un año completo en Primera División, jugando en condición de préstamo. El Villarreal accedió y Altimira pudo disputar 1.636 minutos en lo más alto del fútbol español. Sin embargo, tras el descenso del conjunto pepinero, ambos separaron sus caminos.
Esta temporada, el lateral diestro empezó como jugador a todos los efectos del primer equipo del Submarino Amarillo, pero apenas contó con minutos. Por ello, busca ahora una nueva oportunidad en la categoría de plata, en un equipo que, como él, aspire a ascender y consolidarse en lo más alto del fútbol español. Firmó con el Dépor hasta junio del 2028.
Hermano y sobrino de futbolistas: el balón está en el ADN familiar
En la cena de Navidad de los Altimira se juntaron varios futbolistas. Además del nuevo fichaje del Dépor, Adrià Altimira, en la mesa se sentó su primo, Sergi, mediocentro, también de 24 años, que actualmente milita en el Betis, tras pasar por la cantera del Barcelona, del Sabadell, del Granollers y del Getafe. Este año, anotó en el Sánchez Pizjuán el segundo gol en la victoria de su equipo (0-2) en el derbi sevillano.
Sergi Altamira es además hijo (y Adrià sobrino) de Aureli Altimira, exfutbolista que desarrolló su carrera durante los años 90. Formado también en las categorías base del Barcelona, llegó a disputar varios partidos con el filial, pero no llegó a dar el salto al primer equipo azulgrana.
Dépor-Figueres
Fichó por el Figueres, que entonces militaba en Segunda División, e incluso llegó a anotar un gol ante el Dépor en Riazor en la temporada 1990-91, año en que el conjunto blanquiazul celebró el ascenso a Primera.
Aquel día, el deportivista Albistegi hizo un doblete que serviría para hacerse con los tres puntos, pero Altimira había marcado el empate, complicando por momentos el partido en Riazor.
Aquel Figueres estaba entrenado por Jorge D'Alessandro y en su plantilla estaban futbolistas como Alejo (ex del Celta) y Tito Vilanova.