Los jóvenes y los errores del Deportivo ante el Levante

Breogán Blanco

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

25 ene 2025 . Actualizado a las 20:53 h.

Un destino caprichoso hizo coincidir al partido esperpéntico ante el Levante, punto de inflexión en la temporada, con la marcha forzada de nuestro capitán. Óscar Gilsanz repitió el once y sistema con respecto a Burgos: 1-4-2-3-1 en el que el plan B ofensivo, se convirtió en A.

Ante la presión media-alta del conjunto levantinista, José Ángel Jurado o Mfulu se incrustaban en la línea de centrales, Ximo-Obrador daban profundidad en los perfiles y los Yeremay, Mella y Soriano ocupando el carril central. Ahí la complicación aparece a la hora de filtrar pase a los trescuartistas anteriormente mencionados, y digamos que en nuestra pareja de centrales no es la cualidad más destacada (sí de Barcia).

El equipo dominaba pero sin generar, parecía necesitar la aparición de ese jugador diferencial en los metros finales, mientras que el Levante ajustaba el bloque para defender en un 1-4-4-2, acumulando efectivos y así evitando una fluida circulación de los coruñeses. Al inicio de la segunda parte, con un cuadro valenciano más hundido y un Dépor merodeando el área contraria, un error en cadena de centrales y portero, ponía el partido cuesta arriba. Entonces los más jóvenes intentaron echarse el equipo a las espaldas, percutiendo una y otra vez los Obrador, Mella, Yeremay o Soriano.

Y ahí apareció el jugador más pretendido de Segunda para inventarse un desborde imposible que Villares materializaba como el empate. Pena que otro error grave de la dupla central-portero, dejase sin premio el esfuerzo. Los cambios no me volvieron a gustar: la salida de Mfulu dejó al equipo incapaz de recuperar alto y débil en el repliegue, el desorden final con jugadores fuera de sitio, y cómo no el siempre intrascendente Bouldini, que no ilusiona.

Kevin y Diego sí lo hacen, tomen nota algunos. Permítanme acabar este artículo con la despedida, para siempre, del único estandarte deportivista desde la época dorada. El 7, ese que nos salvó en el Camp Nou del descenso, ese que descendió dos categorías para marcar diferencias y devolver a su equipo a categoría profesional, ese Neno siempre estará con nosotros. Jugadores como él, siempre en mi equipo.