Partido muy parejo entre dos equipos que vienen de donde vienen, de Primera Federación, pero con los que hay que contar para estar en una zona más cómoda de la que están ahora. ¿Pudo ganar el Deportivo? Sí, es cierto. ¿Pudo adelantarse el Málaga en alguna acción del segundo tiempo en donde estuvo más cerca del gol? También es verdad. Por lo que creo que el encuentro ha dado el premio de un empate que se merecen los dos. Ambos han jugado un buen partido y, aunque terminó 0-0, fue después de un encuentro muy emocionante.
Por lo demás, hay dos aspectos que me gustaría destacar. A nivel defensivo, el Deportivo sigue jugando en inferioridad numérica en el centro del campo. El Málaga estaba con Aarón Ochoa y los dos mediocentros; mientras que los coruñeses solo con Villares y Mfulu. Ambos tan solo contaron, y muy pocas veces, con la ayuda de Lucas Pérez; y rara vez con la de Mella y de Yeremay. Así que cuando el equipo perdía el balón, y tenía que transitar defensivamente, había dificultades. Se notó especialmente en la segunda mitad: cuando el Dépor no fue capaz de presionar, los rivales recibían muy solos en el círculo central. Allí, el Málaga jugaba muy tranquilo. Al Deportivo no le daba para acercarse al poseedor del balón.
La otra consideración es ofensiva. Cuando más rendimiento se le saca al equipo es cuando se es capaz de transitar. Cuando el equipo puede robar cerca de su área o gana el uno para uno en alguna jugada. Ante el Málaga, el Deportivo se olvidó muchas veces de correr y jugó con cierta parsimonia y lentitud. Tanto Mfulu como Villares deben mirar más hacia adelante cuando roban el balón y dejar de jugar tanto hacia los costados y hacia atrás. En Albacete se vio que donde el Dépor hace la diferencia es buscando rápido a Mella, Yeremay y Lucas: pero también contra el Málaga fueron así las mejores ocasiones, buscando las espaldas de los laterales. Porque no es que el Málaga saliera a replegarse. No. Fue a presionar a tres cuartos de campo e intentó tener el balón, En cambio, cuando se robó, el Deportivo fue muy tímido a la hora de buscar la espalda del rival. Cuando Lucas se gira; Mella, Yeremay y Barbero, en vez de pedirla al pie, tienen que hacerlo al espacio.
Por todo esto, hay que seguir trabajando. Hay que ir a Elche y tratar de sumar, porque esta media (8 puntos en 8 partidos) se antoja corta para lograr salvar la categoría.