Las espinas que saca Miku

TORRE DE MARATHÓN

LOF

Supera los 7 goles del curso pasado y el Dépor se resarce de Salamanca e Irún

19 dic 2021 . Actualizado a las 22:45 h.

El Deportivo disfrutará las Navidades como líder destacado y sin cuentas pendientes. Todos saltaron de alegría en el tercer gol por muchas razones. No era el del ascenso, pero pareció su ensayo general por la efusividad con que se festejó en el campo y el banquillo, la grada y allí donde se seguía por televisión. Nadie se sintió ajeno a un tanto que cerró al menos un par de heridas. La primera, del equipo, pues se desquitó de aquellas dolorosas derrotas de Salamanca e Irún. En la quinta jornada, el Unionistas le había remontado en un santiamén, mientras el Dépor apenas le había hecho cosquillas. A la siguiente salida, el Real Unión, pese a las numerosas ocasiones blanquiazules, lo había despachado con dos zarpazos. En León, los coruñeses se adelantaron por dos veces, pero ni así les alcanzaba para ganar. Tuvieron que apretar el acelerador por tercera vez, en el arrebato feliz de aquel que nunca deja de creer. Y triunfaron.

La otra espina lastimaba en particular a Miku, que ayer se superó a sí mismo con el séptimo y el octavo gol en 17 jornadas, después de los siete que había anotado la temporada pasada (24 partidos). Así, el venezolano ya avanza hacia su última mejor versión en Primera División, cuando en el Rayo del curso 2015-16 había acabado con nueve goles. Si los alcanza en las dos jornadas que quedan para cerrar la primera vuelta, seguro que se sentirá en el camino de emular a aquel joven Miku que, con solo 20 años, había llevado al Salamanca a Segunda División con justo el doble, 18 goles.

La frontera traspasada en León se le estaba resistiendo al dorsal 7 deportivista, pues esta temporada no se había pasado más de dos jornadas sin mojar. Había marcado en la primera, la tercera, la sexta, la octava, la undécima y la decimotercera, pero entre esta y la decimoséptima de ayer había habido una preocupante frente al Racing de Ferrol, en la que ni siquiera había rematado a portería, y otra contra el Valladolid Promesas, en la que no había parado de intentarlo sin acierto. La recompensa le esperaba a la vuelta de la esquina. Frente a la Cultural marcó por primera vez más de uno en el mismo partido en esta campaña.

Por lo pronto, los ocho de Miku y los ocho de Quiles, autor de tres en las dos últimas jornadas, han llevado a ambos a liderar, junto a otros tres futbolistas, la tabla de artilleros de toda la Primera RFEF. Su presencia en este ránking individual no se vuelve baladí. La suerte del Deportivo corresponde a la de sus dos delanteros, que han marcado 16 de los 28 tantos (el 57 %) del que ya se ha convertido en el equipo más goleador de su grupo.

«Nos vamos al parón en donde todos querían estar», recuerda el venezolano

La alegría deportivista se reflejaba en el rostro de Miku, quien, sin embargo, habló tan calmado como suele. «Hicimos las cosas bien y nos vamos al parón en donde todos querían estar. Los buenos momentos debemos disfrutarlos, y los malos, que también vendrán, habrá que saber llevarlos», avisó el delantero, al que no le costó reconocer que cuando llegó el tercer gol deportivista él y todos sus compañeros ya pensaban en el empate. «Estoy contento, porque el equipo se supo reponer del empate. No perdió la cara, supo insistir hasta el final. Nos vale de alegría y de refuerzo moral. Lo hemos hecho bien, pero hay que seguir en esta dinámica a la vuelta de las vacaciones», insistió.

Mackay: «Parece que jugamos en casa todos los partidos»

Ian Mackay reconoció que el Deportivo sumó los tres puntos «cuando peor pintaba la cosa», aunque en la victoria final subrayó el protagonismo de la afición. «Parece que estamos jugando en casa todos los partidos, y estamos muy contentos por llegar al descanso con la misma ventaja que traíamos», dijo respecto a los cuatro puntos que los separan del Santander. Y recordó el objetivo: «Esto no va de metas personales. Estamos aquí para devolver al Dépor a la categoría profesional lo antes posible».