Suscríbete 1 año y te regalamos 140 días gratis
Quiero la oferta

Dos avemarías y un padrenuestro

Iván Antelo A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

18 abr 2021 . Actualizado a las 22:11 h.

Deportivistas, confesémonos. Cuando a una hora del comienzo del partido, Rubén de la Barrera dio a conocer su once, sudores fríos recorrieron nuestros cuerpos. Volvía Celso Borges al once, cuya ausencia coincidió con el mejor Dépor de la temporada. El tico había vuelto a jugar unos minutos en la pasada jornada, en el fin de la racha coruñesa de cuatro victorias consecutivas.

Celso volvió a ser titular, pero el equipo ya no es el mismo que dejó meses atrás. Es otro. Más compacto. Más hecho tácticamente. Con más talento, por la recuperación de Keko y Miku y la aportación de Villares. Y también mejor físicamente. Es verdad que la plantilla sigue manifestando carencias, pero al menos los once reman en una dirección. Con un criterio. Y eso es gracias al entrenador.

Rubén eligió a Celso para jugarse la vida contra el Numancia. Porque sí, una derrota hubiera complicado muchísimo la clasificación para jugar la Primera División RFEF, el ineludible objetivo secundario, una vez se fracasó estrepitosamente en la primera fase de la competición. Y lo eligió por algo. Porque en la cabeza del entrenador había una idea de partido en la que el tico era importante por alguna razón.