Desgracias de todo tipo han golpeado a la directiva presidida por Fernando Vidal
09 feb 2021 . Actualizado a las 10:13 h.Si activamos el contador desde el momento en el que Paco Zas dijo basta, no llegan ni a catorce los meses que el consejo de administración del Deportivo acumula en el cargo. Pero en ese tiempo, en los despachos del club se ha vivido un acontecimiento tras otro. Y pocos han sido agradables. Una etapa que comenzó con la interinidad de Toño Armenteros, en la que se experimentó un cambio total en el accionariado, idas y venidas en los banquillos, revueltas en los despachos, crisis sanitarias, detenciones y un nuevo descenso. Todavía más abajo, son ahora los pésimos resultados precedidos de un mercado de fichajes desgraciado el que vuelve a agitar las aguas en la plaza de Pontevedra.
LOS INICIOS: 2019
Regresan Vázquez y Vidal, desembarca Abanca
El 17 de diciembre del 2019, Fernando Vidal puso pie y medio en la presidencia del Deportivo. Con Paco Zas, de facto, fuera de juego, el empresario se convirtió en una junta de accionistas extraordinaria en el único candidato para dirigir el club. Allanó su camino el aval de Abanca, entonces máximo acreedor del club y con quien Vidal había pactado un nuevo crédito para poder dar un golpe de timón —todavía en Segunda— a la situación del equipo a través del mercado de fichajes.
La renuncia de Zas se produce el día 27. Toño Armenteros asumió la presidencia interina y, en 48 horas, se cerró el regreso de Fernando Vázquez.
cambio en la propiedad
Abanca y Vidal presentan el acuerdo
En enero del año 2020, el Deportivo volvía a ganar y firmaba unos números que apuntaban a una heroicidad —cinco triunfos en cinco partidos—. Pero en las cuentas no hay milagros. «Jamás vi una empresa tan escarallada como el Deportivo», decía Juan Carlos Escotet en la presentación del acuerdo para una nueva línea de crédito de cinco millones concedida desde Abanca para el Dépor. Era el 9 de enero y Vidal se refería a la entidad financiera como el «socio financiero del Deportivo». Cinco días después, asumiría oficialmente la presidencia. Toño Armenteros se incorporaba al consejo junto a Manuel José Vázquez, José Luis Queijeiro, Federico García, Ricardo González, Argimiro Vázquez y Miguel Otero.
VUELVEN LAS NUBES
El equipo se desinfla y el covid para la competición
El deportivismo se debatía sobre si Peru Nolaskoain era un central o un centrocampista tras una dura derrota en Almería cuando el covid, con el equipo en clara línea descendente, lo paró todo. También la junta extraordinaria prevista para marzo en la que debía aprobarse que Abanca asumiera la propiedad. Fue una de las primeras consecuencias de una pandemia que obligó también a un recorte salarial de la plantilla. Solo Koné no firmó aquel pacto y acabó saliendo del club en mayo. Pero antes que él, en abril, José González-Dans, director general del Deportivo y hombre fuerte en lo económico de Tino y Zas, dimitió.
CRISIS EN EL CONSEJO
Miguel Otero, contra todos
En el pasado mes de mayo, antes de que regresase la competición, Fernando Vidal tuvo que salir al paso para defenderse de las acusaciones de Miguel Otero, uno de sus consejeros, que se despachaba contra su propia directiva con una serie de acusaciones sobre una supuesta opacidad en la capitalización del club por parte de Abanca y sembraba dudas sobre la realidad económica de la entidad. Ataques que siguen sin ser demostrados. En un duro escrito, Vidal aseguró que su ya exconsejero mentía y pidió perdón a la afición por incluirlo en su junta. Aquella grieta fue la antesala de la madre de todas las crisis.
EL CASO FUENLABRADA
El Deportivo, solo frente a las instituciones y el descenso
La Liga se reanudó el 14 junio, el día 19 el Dépor salía del descenso y un mes después, tras un par de episodios lamentables ante el Extremadura y el Mirandés, el equipo ya estaba con el agua al cuello. No dependía de sí mismo contra el Fuenlabrada en Riazor en una última jornada que debía ser de horario unificado. Pero no lo fue.
El club madrileño viajó a A Coruña con varios contagiados por covid y no se pudo disputar el partido. La Liga, la federación y el CSD decidieron que sí se celebrasen el resto. Un escándalo contra el que nada sirvieron los pronunciamientos de las administraciones y que llegó a la Justicia. La indignación se tornó mayúscula ante cada noticia que mostraba las vinculaciones familiares entre Javier Tebas y el Fuenlabrada, un equipo acorralado que aparentemente se había saltado los protocolos de la propia Liga. El único en pagar por todo el lío sería Álex Bergantiños, detenido ante su familia por unos mensajes en un grupo de wasap. Por entonces, Abanca ya se había convertido en máximo accionista tras poder celebrarse la junta aplazada en marzo. Un colchón económico que, pese al traumático aterrizaje en el fútbol no profesional, serviría para armar un proyecto potente. Pero que no se ha traducido en absoluto en resultados dentro del terreno de juego.
Tras el descenso, siguieron los golpes
Con la ciudad y la afición todavía en shock, tocaba armar un proyecto para competir en el barro del fútbol de bronce en una temporada especialmente complicada en cuanto a formato competitivo en una categoría que afrontaba una reestructuración inminente.
UN COMIENZO CON DUDAS
Una plantilla «millonaria» pero justa de fútbol
El músculo económico de Abanca permitió montar un proyecto con un caché muy superior a la categoría. Pero hubo problemas. Fernando Vázquez se debatió entre las dudas de si seguir o dejarlo antes de decidir aceptar, y a un jugador como Diego Rolan, muy por encima de la realidad económica del club, no se le pudo encontrar una salida. Con todo, los primeros resultados fueron esperanzadores y el equipo comenzaba el mes de diciembre del aciago 2020, tras siete jornadas disputadas, como líder de la tabla.
EL GRAN GOLPE ANÍMICO
Derrota ante el Celta B y entrada de Villasuso al consejo
El Deportivo era resultados y, cuando estos desaparecieron, el equipo se quedó desnudo. La derrota ante el Celta B en Riazor dejó herido de muerte al proyecto de Vázquez. Tanto, que el propio presidente tuvo que salir públicamente a dar la cara tras la derrota más humillante que recuerda la afición. Pese a la presión, Vidal decidió aguantar a Fernando en el banquillo. Una semana después de perder ante el filial celeste, David Villasuso —hombre fuerte de Abanca que había entrado en el club para sustituir a González-Dans—, se convierte en consejero.
el mercado de invierno
Rubén de la Barrera y el Fabril como solución
Tras otra derrota en Zamora, la cuerda se rompió por el banquillo. El equipo no reaccionaba y llegó la sustitución de Vázquez. Rubén de la Barrera, un coruñés joven, con currículo y grandes referencias, empezó una carrera a contrarreloj para tratar de reanimar al equipo. Pero en dos partidos y pese a cierta mejoría, el fútbol seguía preocupando. Se empezó entonces a mirar a los despachos. A sus inquilinos, con el mercado abierto, se les exigían soluciones que no llegaron. El recurso para tapar el agujero acabaría siendo el Fabril, en una estrategia criticada por la que tuvo que rendir cuentas el director deportivo antes de producirse un nuevo desastre en Coruxo.