Un aprovechado confinamiento

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

Santos, que en el confinamiento por la pandemia trabajó los remates con una máquina de fabricación casera, rentabiliza sus pocas apariciones con goles

23 jun 2020 . Actualizado a las 17:30 h.

Cuando Christian Santos saltó al césped de Riazor en el último partido contra el Rayo, pocos esperaban que el conjunto blanquiazul pudiese salvar algún punto del estropicio de la primera mitad (0-2). El venezolano abrió el camino de la remontada y, además, forzó el penalti que significó el 3-2. Fue el revulsivo que necesitaba Fernando Vázquez contra el cuadro de Vallecas y esto puede que le permita volver a jugar esta tarde (19.30 horas, Movistar LaLiga) contra el Elche. Quizá hasta de titular.

Su buena actuación del pasado fin de semana tiene trabajo detrás. Porque Santos dedicó el confinamiento a preparar concienzudamente el reingreso a la competición. El estado de alarma le pilló volviendo de una lesión (sin jugar desde diciembre) y el venezolano lo pasó solo en su casa. Sin poder salir, como el resto de ciudadanos por las restricciones de movilidad decretadas por el Gobierno, Santos aprovechó la finca de su casa para crear su propio centro de alto rendimiento.