El que no crea que se baje del barco


El Deportivo no puede permitirse el lujo de pensar a medio o largo plazo. Tiene la necesidad de ascender. Sí o sí. Haber trasladado la deuda de Hacienda a Abanca da un cierto margen, pero ya regaló un año y no puede repetir el fracaso. Y ese tiene que ser el mensaje que se transmita: desde el presidente hasta el futbolista número 22, incluidos cuerpo técnico y dirección deportiva. Y el que no crea que se puede lograr o al que le pueda la presión que se baje ya del barco y deje pasar al siguiente.

Imaginar que Carmelo del Pozo confeccionó la plantilla con otro objetivo que no sea el ascenso sería una falta de respeto a la profesionalidad del director deportivo. Partiendo de esa premisa, parece ilógico pensar que a los incorporados esta temporada pueda superarlos la presión, porque si un mensaje ha trasladado el segoviano desde su llegada es que prefería elegir un futbolista de peor nivel que no se arrugara a uno que pudiera venirse abajo ante la presión.

Cambiar ahora el objetivo que se anunció desde el mismo Son Moix sería asumir una mentira. Pensar así es de equipo pequeño. Y el Dépor, si algo tiene, es una historia de casi 113 años. Con momentos mejores y peores. Pero siempre con orgullo y ambición. Por todo, el objetivo tiene que seguir siendo el ascenso. Y si es directo, mejor.

Por Alexandre Centeno Periodista de La Voz

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