Escaparate de hora y media

Xurxo Fernández Fernández
X. Fernández A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

GONZALO BARRAL

El trofeo abre el once a aspirantes como Ortolá, Valentín, Bóveda o Mosquera

14 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Quizá encuentre consuelo viendo moverse a su amigo en la otra orilla. Puede que cuando Gerard Valentín vuelva la cabeza y cruce el campo con la vista se reconforte en la accidental presencia de Saúl, si es que Natxo González tapa con el cántabro la baja de Dubarbier. El argentino seguía ayer trabajando al margen a riesgo de perder la mejor ocasión de debutar en Riazor. Las obras evitaron que el Teresa Herrera se jugara cuando el carrilero zurdo importado del Estudiantes aún podía correr la banda, y ahora que cojea tiene dos futbolistas por delante en el concurso por su plaza. Uno estaba desahuciado. Pese a llevar el 3 a la espalda, Saúl era el jugador número 25 en una plantilla de 24 hasta que una plaga asoló su costado y le permitió exhibirse, poniendo en duda los motivos de su pertinaz destierro.

Ni en las convocatorias entraba. Como su querido Gerard, el componente del plantel con más ausencias en la lista. Muerta la Copa del Rey en la Romareda, al curso del catalán se le puso cara de fantasma del pasado. «Si las cosas no salieron el año anterior, no sé porqué. Pero tengo ganas de demostrar que esa no es la sintonía», confesaba en agosto, a dos semanas de su vuelta a Segunda; la categoría en la que brilló con el Nástic, llamando la atención del Dépor. Llegó para competirle el puesto a Juanfran y el madrileño solo le cedió el sitio para un encuentro, obligado por problemas físicos. El resto fue la Copa y un cameo frente al Valencia en la última jornada, echadas ya las cuentas del descenso. «Fue un año muy duro en lo personal», admitía hace dos meses, en su única oportunidad de comparecer ante los medios.

En verano, Juanfran eligió la permanencia, pero Gerard se quedó atrapado en el 23 mientras David Simón se llevaba el 2 y el puesto fijo en el once. El canario, indestructible, apenas se ha tomado diez minutos de respiro, el día del Elche. Se lo dio Somma, porque el resto de especialistas en el carril derecho miraban desde la grada.