Celso Borges: «Mi salida es buena para todos»

Ve su fichaje por el Göztepe como una aventura: «La vida se trata de salir de tu zona de confort»


Celso Borges se estrenó ayer con el Göztepe, solo cuatro días después de que se confirmara su llegada al club turco. Antes de formar en el once que se enfrentó al Galatasaray en el Turk Telekom, el centrocampista costarricense atendió al teléfono para hablar de su salida de A Coruña y de su paso por Riazor.

-¿Por qué se fue del Deportivo?

-La que viví en A Coruña fue una etapa muy, muy bonita. Estaba muy a gusto en el club y la ciudad, y muy cómodo, pero me llegó esta oportunidad que acabó con mi salida y pienso que es buena para todos. Por eso lo hice. Fue una cuestión muy amistosa.

-¿Por qué es buena para usted? ¿Por qué a Turquía?

-Para mí las nuevas experiencias son un reto. Esta oportunidad es algo que me llama la atención, un cambio de cultura que me atrae. El reto, la competición… Me hace mucha ilusión.

-Pero cambia la liga española, aunque sea Segunda División, por otra considerada menor, como la turca.

-Para afrontar nuevos retos personales viene bien un cambio. Mi situación en el Deportivo era tremenda, me gustaba mucho, lo sentía mi casa, y dejo grandes amigos dentro y fuera del club. Pero esto tiene que ver con la cuestión holística de lo que creo que es ser un profesional. Esto es una aventura y al final la vida se trata de eso, de salir de la zona de confort y ver lo que hay ahí fuera. Desde los 20 años me he movido siempre en busca de nuevos retos.

-Su padre ha entrenado en varios lugares de latinoamérica, Emiratos, China, la India… ¿Comparte su manera de entender el fútbol?

-Supongo. A cada uno le motivan cosas diferentes. A mí me criaron en un ambiente que te pedía disfrutar la profesión siempre respetando al máximo todos los sentidos que involucran ser un profesional. La adaptación es más fácil cuando te involucras y formas parte de la sociedad. Es alegría, información, te posibilita abrir la mente... Sin perder de vista que el fútbol es lo que nos mueve. Al final, si no, no sales nunca de tu capullito. Qué oportunidades se pierde uno.

-No es la primera vez que escucho un razonamiento similar, casi siempre de futbolistas africanos o latinoamericanos ¿Siente que en Europa se entiende la profesión de otra manera?

-Cada uno tiene su manera de entender la profesión y la vida. El fútbol te da las herramientas, luego depende de las personas.

-¿Se va satisfecho? ¿Tantas temporadas en riesgo de descenso le han pasado factura?

-Jugar en la liga española hace que no puedas decir que lo pasaste mal, aunque el hecho de no ganar sea difícil y desgastante.

-¿Siente que la gente ha sido justa al valorarle? ¿Se ha sentido querido en el Dépor?

-Por la calle todo era cariño. Nunca he tenido el menor reproche. Después un jugador te puede gustar más o menos, y mi manera de jugar no es llamativa. Considero que es efectiva y al final el club, mis compañeros y los distintos técnicos me han valorado. Y creo que la afición también. El reconocimiento me lo han dado los partidos, los minutos… Al ojo no soy un tipo que regatee, que vaya a levantar una grada, pero eso no me afecta al ánimo. Me conozco, sé lo que hago bien y lo que mejor no hago porque no se me da bien. Luego eso algunos te lo reconocerán y otros, no. No tengo nada en contra de eso.

-Dani Giménez dijo hace poco que los veteranos sentían que había mejorado el ambiente del vestuario ¿La mala situación interna fue decisiva en tantas malas temporadas seguidas?

-Qué puedo decir yo. Yo solo me tengo que quedar en que me llevé muy bien con todos. Para lo demás hay gente superior en los clubes. Para tomar decisiones cuando las cosas están fuera de control. Me he llevado muy bien con la gente de ahora y con la de antes. Cuando no ganas y se sufre es casi automático apuntar al mal ambiente, pero ahí entra la percepción de cada uno. No he vivido mal ambiente.

-¿Sostiene que el vestuario no estaba dividido?

-No lo percibí así. Siempre va a haber gente con la que tengas más en común. Es lo natural del ser humano. Pero no había división. Luego uno busca el motivo a que no se gane y apunta ahí, pero la realidad es que el fútbol es así, que son ciclos, que a veces se entra en otra ruta. Que ganar es lo que te genera estabilidad y ya. A veces es solo una cuestión de resultados.

-¿Cuánto influyeron los constantes cambios de entrenador?

-Desde mi perspectiva, eso sí nos tocó, pero el fútbol obliga a tomar decisiones. Es una profesión basada en los resultados. Lo sé bien porque mi padre es entrenador, el sacrificado siempre. Tener que adaptarse a cosas nuevas es también parte del fútbol. Se trabajó siempre al máximo nivel. No tengo ningún reproche que hacerle a nadie, entendiendo que todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad.

«El sistema de Natxo exige mucha inteligencia táctica»

El tico está satisfecho con lo que se ha encontrado en la localidad costera donde juega el Göztepe. «Me han recibido muy bien. Esmirna es muy bonita y la ciudad deportiva del club una pasada. No sé si habrá muchos equipos en España con algo así. Comedor, habitaciones, gimnasio totalmente preparado...». También se muestra contento con lo que vio antes de salir de A Coruña.

-¿Cómo ve al Dépor que dejó?

-Veo gente trabajadora, con mucha ilusión en el proyecto y que entienden a dónde llegaron. Las ambiciones me parecen las correctas y creo que todo el mundo tiene claro que puede entrar o salir del once en cualquier momento y necesita estar listo para ello. Eso es clave porque al final la estabilidad te la da el banquillo.

-¿Y Natxo? ¿Cómo es?

-Mi impresión fue muy buena. La de un técnico que conoce completamente cómo es la categoría. Se le nota un tipo muy entregado a su profesión y exigente con los estándares de calidad. Considero que el Deportivo está en buenas manos.

-¿Qué opina de su sistema? Sobre todo en cuanto a la exigencia a la que somete a los centrocampistas.

-Veo un sistema funcional, completamente adaptado a la plantilla que tiene el Deportivo. Natxo tiene las ideas muy claras y las transmite muy bien. Eso te lleva a confiar plenamente. Al centrocampista le exige mucha inteligencia táctica. Hay esfuerzos que para estar más fresco en todas las situaciones de partido debes condicionar a dónde esté la pelota. Jugar con la ayuda del lateral y del delantero para solucionar ciertas situaciones. Luego el que juega y tiene que tomar decisiones eres tú. Esa posición te obliga a tomar decisiones todo el tiempo. Es un reto enorme. Conocerte, conocer a tus compañeros… Hay formas de que el equipo no sufra y que tú puedas tener una reserva.

-¿Se ve regresando al Deportivo de alguna manera?

-Veremos. Aquí tengo firmadas tres temporadas y siento que a mi carrera aún le quedan muchos años. Lo importante es que la salida ha sido de la mejor manera. Carmelo ha sido transparente conmigo desde el principio y para un jugador es importante. Desde la gente de lavandería hasta el director general o los jardineros del Deportivo son grandes personas. Dejo muchísimos amigos en A Coruña. Me voy con las puertas del club abiertas y eso para mí significa mucho.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
13 votos
Comentarios

Celso Borges: «Mi salida es buena para todos»