La traumática marcha de Íñigo Martínez, unidas a las de Vela y Yuri han mermado a la Real Sociedad
02 feb 2018 . Actualizado a las 23:17 h.Soplan nuevos vientos en una Real Sociedad que ha visto cómo en apenas unos meses ha perdido a tres de sus principales referentes de las últimas temporadas, Yuri (el pasado verano), Vela (a finales de diciembre) e Íñigo Martínez (de forma traumática hace solo unos días), y está obligada a reinventarse en una situación de necesidad, muy diferente a la que presumía cuando acudió a Riazor el 9 de septiembre pasado. Entonces marchaba líder, con pleno de victorias y una filosofía de juego de la que nadie dudaba. Mucho ha cambiado en estos meses, sobre todo los resultados, hasta hundir al equipo en la decimoquinta posición al cabo de cuatro derrotas consecutivas, la peor racha de Eusebio en el banquillo. Nadie se está librando de las críticas en este cambio de vuelta.
La portería
Todo apunta a que Rulli volverá bajo palos contra el Dépor, pero en la jornada pasada se quedó por primera vez en el banquillo y pagó los platos rotos de la mala racha. Esta temporada ha tenido que escuchar pitos desde la grada, muy molesta con un equipo que es el cuarto más goleado de la Liga.
La defensa
Dos de sus referentes de la pasada campaña eran defensas y este agujero no se tapa en un día. La Real se ha apresurado a cerrar el fichaje del central mexicano Héctor Moreno, ex del Espanyol, en las últimas horas del mercado, pero hoy no estará en el césped. Ojo con el poderío aéreo de Llorente en los córneres, con los que la Real ha marcado ocho goles.
El centro del campo
El estilo de juego abierto de Eusebio propone un trío de mediocampistas asociativos. Illarramendi y Prieto son fijos, mientras Canales o el canterano Zubeldia pujan por la otra plaza. Es la línea más fiable de un equipo donde se señala su mal rendimiento en las áreas.
La delantera
La relevancia de Willian José, autor de 10 goles, no ha disminuido, pero ni Oyarzabal parece el mismo, ni Januzaj, el elegido para hacer olvidar a Vela, ha cuajado.