El aseado estreno del central fue lo poco salvable en una debacle facilitada por la endeblez extrema
22 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando el 2-8, había debutado Diakité. Un armario de metro 92 que se pasó seis meses en A Coruña antes de volver a Italia con un bagaje de tres partidos disputados, un par de carreras frenéticas de campo a campo, y unas friegas con Ramos. La coartada del idioma le sirvió para escaquearse de zona mixta, donde dieron la cara Cuenca y Medunjanin. La receta habitual: «Nuestra liga es otra», «hemos sufrido una dura derrota pero ahora viene un partido muy importante»... Poco se puede esperar tras un repaso de ese calibre. De los que obligan a penar entre jugadores buscando quien ponga cara al drama. La de ayer llevará la de One, que después de no arrugarse sobre el césped prorrogó su arrojo frente a los micros. Sirvió la excusa de la novedad para tapar las pocas ganas del resto, pero habría servido igual la de la rutina que centra los focos en los mejores del partido.
Compareció Adrián, por su gol (y basta), y podría haber comparecido Rubén, porque evitó la docena. Pero fue One, reforzado incluso tras el 1-7. Se estrenó en Primera, en el Bernabéu, bailó con Cristiano, y se fue con la cabeza arriba. Durante media hora, amagó incluso con el debut perfecto. En solo un minuto, el diez, desbarató dos ocasiones claras. Primero, un despeje orientado ante un balón que sobrevolaba el área. Después, contundente entrada a Casemiro, cortando el comprometedor avance del centrocampista blanco.
Mientras Cristóbal mantuvo el trivote en la medular, no encontró el Real Madrid agujeros por el centro. Achicó Guilherme y se compenetraron Schär y el nuevo. Zidane invitó a los suyos a escarbar por banda. Se sintieron solos Juanfran y Luisinho. El segundo enfrentado a Bale; el primero, a Marcelo. Cristiano Ronaldo apenas pisó el costado izquierdo y se arrimó al punto de penalti buscando premio. Encontró a One.
Siete despejes, bien en el pase
El duelo entre el 33 y el 7 no se decantó a favor del portugués hasta que el global era ya claramente favorable a los de casa. Siete veces despejó el cuero el central camerunés, el que más entre quienes saltaron al césped. Fue sin embargo el que menos toques dio a la bola entre los 14 futbolistas de campo que disputaron hora y media. Al trazar el perfil de One en la previa, el míster había destacado su criterio: «Sabe sus debilidades y fortalezas». Y el zurdo, primero en la plaza desde Juanma, se ciñó al boceto del técnico, deshaciéndose de inmediato de cada balón recibido. Casi siempre hacia pies amigos: 82% de acierto en el pase.
Resuelta la debacle, el entrenador visitante volvió a referirse a su apuesta. «No se ha arrugado. Le ha tocado un partido complicado, pero la responsabilidad es mía. Ha hecho el trabajo lo mejor que ha podido», manifestó, rescatando al zaguero de entre el naufragio.
Minutos después, asomó el central por zona mixta. «En la segunda parte vamos a intentar empatar, por eso nos abrimos, aparecen espacios y contra un equipo con una calidad individual terrible, te vacunan. No hay culpables, los goles no vienen de errores individuales. Es el Real Madrid, no nos equivoquemos», razonó, intentando descifrar lo sucedido. «Son muchas jornadas ya sin ganar, así que quiero animar a la gente a que siga animando al equipo, pronto saldrán los resultados», prosiguió, antes del tópico: «Es un partido para olvidar y pensar ya en el fin de semana siguiente, que empieza nuestra liga». Lo de las múltiples ligas. Lo podría haber dicho cualquiera, pero salió One a decirlo.
Mosquera, con un problema muscular, pidió el cambio al inicio de la segunda parte
La lesión de Mosquera añadió una nueva contrariedad al horrible partido que el Deportivo completó ayer en el estadio Bernabéu. El capitán coruñés padeció un problema muscular y tuvo que retirarse del campo cuando apenas acababa de comenzar la segunda parte. Fue sustituido por el fabrilista Edu Expósito. Su lesión se une a las de Sidnei, que padece una elongación en el bíceps femoral de la pierna izquierda y Albentosa, con molestias en la espalda. Ambos no pudieron entrar en la convocatoria de este encuentro, al igual que Fede Cartabia, quien sigue avanzando en la recuperación de su operación en el pubis.
El Deportivo regresó a A Coruña nada más terminar este choque correspondiente a la primera jornada de la segunda vuelta liguera. Está previsto que la plantilla descanse hoy. Cristóbal citó a sus futbolistas para un nuevo entrenamiento mañana a las once de la mañana en las instalaciones de Abegondo.
El trascendental partido contra el Levante se disputará el sábado a la una de la tarde en el estadio de Riazor y será televisado por beIN LaLiga.