La lesión de Juanfran, que no podrá jugar en Málaga, pone el foco en su novel compañero de posición, quien solo ha jugado 40 minutos entre Liga y Copa
16 nov 2017 . Actualizado a las 11:16 h.Si hay un futbolista que pasa desapercibido en el Dépor, ese es Gerard Valentín. Fichado en los primeros días del mes de julio, hay que cribar mucho en la actualidad deportivista de los cuatro últimos meses para encontrar un buen momento, un chispazo de brillantez o siquiera una voz del que, salvo sorpresa morrocotuda, será lateral derecho del Dépor el domingo (12.00 horas, beIN LaLiga) en Málaga. Juanfran, el futbolista blanquiazul con más minutos en estas once primeras jornadas (solo se perdió los siete últimos del partido contra el Getafe), tuvo que dejar el entrenamiento del martes a causa de un golpe, y las pruebas practicadas han revelado una lesión muscular en la pierna izquierda. Se estima que el período de baja del madrileño será de unas dos semanas, durante las que se perderá tres partidos: en la Liga, el inmediato en La Rosaleda y muy probablemente también el de la próxima semana del Athletic en Riazor. Tampoco jugará por sanción la vuelta de Copa contra el Las Palmas. Pero todos trabajan para que esté disponible para visitar al Sevilla el próximo 2 de diciembre.
Mientras tanto, por la banda derecha deportivista correrán Fede Cartabia, quien ayer pareció recuperado de esas molestias por las que la semana pasada había permanecido en el gimnasio, así como el novel Valentín, que está pasando de puntillas por su estreno en Primera División. El bagaje del lateral en el Dépor y en la máxima categoría se ciñe a los apenas 40 minutos de juego que disputó, sumados los de aquella victoria contra el Getafe en que había sustituido a Juanfran, todavía con Mel en el banquillo, y los 33 finales del partido de Copa, el del estreno de Cristóbal. En este, el técnico había preferido alinear al titular de la Liga y dejar al suplente en el banquillo, incluso cuando aquel fue expulsado en el ecuador de la primera parte. Valverde actuó entonces como lateral de contingencia y Valentín no entró al campo hasta el filo de la hora de juego. Ambas ocasiones respondieron a las dos únicas convocatorias en que figuró, por lo que es más habitual en la grada que en el campo o el banquillo.
Ahora, en cambio, todo apunta a que el entrenador cordobés abandonará los experimentos y se inclinará por el joven futbolista catalán, nacido hace 24 años en Gerona. Gerard es hijo de Albert Valentín, quien hasta el pasado febrero fue secretario técnico del Zaragoza. El futbolista del Dépor parece haber heredado las cualidades de carrilero largo de su padre, quien también jugó como lateral derecho en el Barcelona B y el Figueras durante una década en su época como jugador profesional (en los años ochenta y noventa).
Antes de recalar en el Nàstic de Tarragona, donde llamó la atención a la dirección deportiva coruñesa, Gerard Valentín había pasado por la cantera del Sevilla y, hace tres temporadas, por el Olot en Segunda B. Su hermano pequeño, Pol, de 20 años, curiosamente también actúa de lateral diestro.
Al Valentín deportivista le perjudica que sus virtudes no son complementarias a las de Juanfran, sino que parecen calcadas de este: velocidad, afán por pisar el campo rival y punto débil defensivo. Es más, en verano su fichaje se había contextualizado con una posible salida del madrileño que finalmente no fructificó. Explosivo en los entrenamientos y los amistosos de pretemporada, pero más apocado en la competición, el dorsal 23 dispone ahora de una oportunidad que ni pintada para mostrarse como un futbolista de presente y futuro en el Deportivo.