Dos delanteros, y Lucas en la recámara

Pedro José Barreiros Pereira
pedro barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Gonzalo Barral

El Deportivo recibe con Adrián y Andone en la alineación a una Real Sociedad con pleno de triunfos

10 sep 2017 . Actualizado a las 10:26 h.

Vuelve a comenzar la Liga y hay ganas del Dépor. Más que en mucho tiempo. Quedaron claras el jueves en la multitudinaria presentación de los fichajes. He aquí la clave. Todos esperan que los refuerzos muestren un Dépor nuevo, redimido, esforzado y ganador esta mañana frente a la Real Sociedad. Que Schär, Cartabia, Adrián, Valverde, Bakkali y hasta Pantilimon limpien del césped de Riazor el equipo gris y poco competitivo que caracterizó las últimas ligas. Sobre todo se confía en los goles de Lucas, el líder capaz de cambiarlo todo.

El siete abre su tercera etapa como deportivista desde el banquillo, pero quizá sea suficiente. Como cuando el Cid ganó muerto aquella batalla. «Necesita un tiempo, no ya de piernas, sino, como él dice, de caja. Necesita ese espacio de tiempo de pretemporada que no ha tenido. No podemos correr el riesgo de perderle en el primer partido. Eso sería tremendo. Necesitamos a Lucas para todo el año, no solo ante la Real», indicó Mel. Con un solo punto en el casillero, el equipo coruñés no tiene más tiempo que perder, así que el entrenador estrenará ya el plan para cuando el goleador callejero se encuentre preparado. Este, desde la boca del propio técnico: «La idea es jugar con dos arriba, dos de banda con uno contra uno y criterio, dos medios de diferente perfil y una defensa que juegue de memoria».

Así, el Dépor juega hoy coronado por dos delanteros, Andone y Adrián, apoyados desde las bandas por Cartabia y Bruno Gama, mientras Mosquera y Guilherme vuelven a marcar el ritmo por el centro. Es la segunda vez desde que llegó a A Coruña que Mel alinea su esquema favorito, aquel que en su Betis europeo culminaban Rubén Castro y Jorge Molina. La pasada temporada, el 2 de abril, jugó con Andone y Joselu como referencias en Valencia, aunque los coruñeses cayeron con claridad por 3-0, tras dos goles en la primera media hora por culpa de las facilidades en el área propia (Albentosa marcó en propia puerta) y la nula efectividad la contraria.