Al Deportivo le gusta Roef

El belga ha dejado una gran impresión durante su estancia en A Coruña y el club querría retenerlo


a coruña / la voz

El chaval habla inglés, holandés, flamenco, francés, y chapurrea español. Sin embargo, no abrió la boca en público durante los más de cinco meses transcurridos desde que puso un pie en A Coruña hasta que levantó los dos para volar en Riazor. No hay políglota capaz de ablandar una política de comunicación que impide pronunciarse a quienes no lo han hecho en sala de prensa, y Davy Roef no tuvo ningún motivo para acudir a la habitación contigua a los baños de Abegondo. Tampoco llamó la atención lo suficiente para merecer puesto de honor en la lista de peticiones de entrevistas. Permaneció oculto bajo los palos de la ciudad deportiva, preparándose por si acaso. Por si acaso todo lo demás fallaba y era necesario interrumpir su Erasmus para ponerlo a parar en competición oficial. La permanencia sellada y la sanción de Lux le dieron un partido de margen, y el belga que llegó en ese curioso intercambio con el Anderlecht demostró lo que algunos ya sabían: para mucho y para bien. Refrendó ante unos turistas de amarillo lo que apuntaban los informes previos, y recalcaban los elaborados durante sus sesiones de entrenamiento. Intervino varias veces y en tres ocasiones lo hizo para estropear un disparo con aspecto de gol. Su actuación frente al Las Palmas remitió a aquella de Pletikosa un año antes, aunque en realidad el croata lució algo menos y se llevó un reconocimiento mayor.

Riazor despidió a Stipe con ovación, manteo y vuelta al ruedo mientras apenas saludó las intervenciones de Davy, entretenido como estaba en olas y luchas intestinas. El truco podría estar en que el arquero de 37 años se retiraba, mientras que al de 23 se le adivinan todavía unas cuantas tardes con los guantes puestos. Al Deportivo no le importaría que varias se dieran en el mismo escenario de su último partido.

En el club blanquiazul preocupa la situación en una de las plazas claves en cualquier equipo. Germán Lux no continuará salvo giro inesperado, Tyton desaprovechó sus oportunidades como titular y Rubén ni siquiera las tuvo en Liga. Dependiendo de las preferencias de Pepe Mel, habrá que afrontar la contratación de uno o dos metas. Roef tiene el beneplácito de todos quienes han supervisado su trabajo y la entidad coruñesa aspira a retenerlo, pero no será sencillo. 

Interés frustrado en Costil

En el Anderlecht perdió su sitio a mitad de curso, desterrado por culpa de una serie de errores puntuales, pero se le considera un meta de extraordinario futuro que incluso fue seguido en directo por enviados de la Federación Belga durante su estancia en tierras herculinas (habitual en las selecciones de las categorías inferiores). Boeckx, el portero que se hizo con la titularidad en el conjunto de Bruselas y ayudó a conquistar el campeonato nacional, tiene 30 años y tampoco es un fuera de serie. Rubén Martínez estuvo sobresaliente a las órdenes de René Weiler, quien lo empleó sobre todo en Liga Europa, pero el de Coristanco sigue decidido a abrirse hueco en el equipo de su tierra por mucho que el técnico suizo vea con buenos ojos retenerlo. Factores que obligan a buscar alternativas a la espera de que cualquier giro convierta la operación en propicia.

La amplia lista de pretendidos se va abreviando por la fuerza, a causa de intervenciones ajenas como la del Girondins, a un paso de contratar a Benoit Costil. El fenomenal curso del guardameta del Stade Rennes (sexto menos goleado del torneo galo) lo había colocado en el radar del Dépor, pero en A Coruña faltan recursos que no escasean en Burdeos. Hay cierta prisa por reforzar el puesto, lo suficientemente importante como para tenerlo cubierto el 5 de julio. Quizá para entonces se haya pronunciado Roef. Palabras conoce de sobra.

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