Un Dépor sin pegada se bloquea ante el Granada

TORRE DE MARATHÓN

El Deportivo no pudo superar al Granada y cosechó un empate insuficiente (0-0) pese a dominar con claridad el partido. Celso Borges falló un penalti en el tramo final del encuentro

05 abr 2017 . Actualizado a las 23:05 h.

El Deportivo no pudo superar al Granada en Riazor (0-0) al empatar sin goles en un encuentro en el que tuvo el dominio y ocasiones pero careció de definición. Celso Borges falló un penalti en el tramo final que pudo haber dado tres puntos claves en la lucha por la salvación. El punto unido a la derrota del Sporting ante el Málaga sitúa el descenso a seis puntos. 

El Dépor, como había instado Pepe Mel en la rueda de prensa previa al duelo, entró al partido con intensidad, dominando el esférico y llevando la batuta ante un Granada que se blindaba con el 5-4-1 con el que salía Lucas Alcaraz.

Apenas tardó dos minutos en iniciar las hostilidades el Deportivo, en el segundo minuto de juego Emre Çolak controlaba el esférico en la frontal y soltaba un zurdazo raso que acababa atrapando Ochoa. Lejos de ser un inicio prometedor, la ocasión fue un mero espejismo, el Dépor, el Granada y el partido en sí se perdió en un ritmo bajo, con mucho centrocampismo, mucho derroche de esfuerzo pero escaso de verticalidad y clarividencia en ataque.

El más activo en el primer tiempo fue con diferencia Marlos Moreno, el colombiano, que no era titular desde mediados de enero, se erigió en protagonista, monopolizando las escasas opciones ofensivas del Dépor. Aunque escaso de acierto en la mayoría de la toma de decisiones, el joven jugador cafetero fue ese futbolista eléctrico y desequilibrante al que se refería Mel esta semana. En su primer acercamiento al área de Lux el Granada tuvo su ocasión más clara en la primera parte. En un saque de esquina el debutante Estupiñán remató de cabeza totalmente solo un esférico que acabaría atrapando Lux.

Marcos Míguez

El Dépor tenía más el balón pero los ataque estáticos eran rechazados una y otra vez por la tupida zaga del Granada. Con el paso de los minutos ese dominio herculino fue incluso menguando, Carles Gil y Emre apenas entraban en contacto con el balón y Andone, persistente como siempre, tampoco tuvo opción apenas de entrar en contacto con el esférico.

Un Granada tosco y duro

Con un juego brusco y duro del Granada y la permisividad del colegiado se iba exasperando el Deportivo y también el público de Riazor, que vislumbraba un partido tosco y sin apenas ocasiones. Antes del descanso, el Dépor en un arreón final encadenó dos ocasiones claras que le pudieron dar ventaja antes del intermedio. Primero fue Andone, tras un gran centro de Carles Gil, quien no conectó el cabezazo cuando estaba totalmente solo. Apenas un minuto después Arribas, también de cabeza, remataba en el segundo palo pero Ochoa atajaba sin grandes complicaciones.

Tras el descanso siguió la misma tónica, el Dépor dominaba, tenía la posesión y mayor intención que un Granada muy contemplativo, pero incapaz en los últimos metros de generar ocasiones. Cada llegada moría en la línea de tres cuartos, o en un centro lateral despejado por la zaga visitante.

Dado el atasco en ataque Pepe Mel recurrió al banquillo y dio entrada a Bruno Gama en lugar de un espeso Carles Gil. El portugués dio algo más de mordiente e intensidad en la banda derecha. Por esa banda estuvo Juanfran a punto de inaugurar el marcador mediada la segunda parte con un derechazo desde la frontal que se marchó rozando la escuadra derecha de Ochoa, cuando ya se cantaba el gol en Riazor.