La mirada de Andone


El Deportivo ha vuelto. Impulsado por la motivación que conlleva la llegada de un nuevo entrenador, un recurso tan viejo como el fútbol, pero con una imagen que reconcilia a Riazor con su equipo. Intenso, agresivo, valiente, concentrado... Tanto como para aguantarle la mirada a un equipo de primera línea europea como el Atlético. Pepe Mel asumió el cargo con 48 horas de margen antes de su estreno. Sin tiempo para preparar el debut más allá de lo anímico. Su alineación la podía haber firmado Gaizka Garitano. No cabe pensar que un par de entrenamientos y una sesión ligerita el mismo día del partido permitiesen al técnico madrileño transformarlo todo. Pero resulta innegable que hizo creer a un grupo que deambuló solo cinco días antes por Butarque. De la banda zarandeada por un modesto, al ejército de espartanos que mereció más que un empate ante otro grande. La mirada voraz de Andone resume el principio y final del equipo. Con talento para definir en su oportunidad más clara y coraje para presionar cada balón y ofrecer desmarques como si no hubiera un mañana. Por detrás, viendo al 10 hiperactivo y comprometido, todos se apuntaron a la causa. Porque el Deportivo fue mejor que el Atlético hasta en lo que define el ADN de Simeone: el orden, la intensidad, las disputas... Pardillo hasta para conceder el 1-0. ¿Por qué no acabó celebrando entonces Riazor una victoria liberadora? Porque el talento de los auténticos artistas como Griezmann pesa tanto como las pizarras, las estadísticas y las victorias a los puntos. El Deportivo ha vuelto con Mel. Ahora Riazor espera que la regularidad, cuando pase el efecto de la llegada del nuevo entrenador, le devuelva al sitio que merece.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
20 votos

La mirada de Andone