La incertidumbre alcanza el marco

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

Garitano sigue retocando líneas en busca de un once de garantías para el Dépor

21 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

A Lux le alcanzó un minuto de sábado para aclarar las razones de su vuelta. En el 85 le negó el segundo gol a Manu García con un desvío antológico, y en el 86 vio una amarilla por abandonar la portería e ir a cantarle al árbitro las cuarenta. Garitano necesitaba algo de sangre y una parada de vez en cuando y eligió un guardameta argentino para solucionarlo todo de golpe. El Poroto no solo cuajó frente al Alavés su mejor actuación del curso, sino que discutió, jaleó e incluso reclamó a sus compañeros un cariño hacia la grada insatisfecha. Al arquero no le gustó la desbandada mayoritaria bajo el tronar de la hinchada. Junto a él solo cinco futbolistas blanquiazules pidieron disculpas sobre el césped al aficionado descontento con el espectáculo del último tramo del duelo y con la pésima racha de resultados.

El paupérrimo bagaje de puntos se ha transformado en enorme crisis con el cambio de año. Coincidiendo con las campanadas, el Dépor se metió en un atasco y poco a poco los del pozo han ido espabilando. Ahora la distancia se ha reducido a un duelo y a aquel fenomenal partido frente a la Real Sociedad se le ha puesto la misma cara que se le puso con el tiempo a ese que dirigió Víctor Fernández ante el Valencia. Este Deportivo deja mejores sensaciones y acumula más infortunios que el de hace tres cursos, pero aún ha cosechado menos puntos. Se ha vuelto reconocible en el estilo, con buen trato de balón y regularidad en las aproximaciones, pero carece de malicia y pegada en ambas áreas. El míster lamenta no contar con especialistas en el fútbol que no pasa tanto por los pies como por la cabeza, y mientras busca quien aporte picardía va tocando teclas. La plantilla corta ha quedado bien exprimida y solo hay cuatro futbolistas que parecen a salvo de cualquier quema.

Portería

Doce partidos de prueba

La campaña ya arrancó con dudas bajo palos. Con tres porteros para elegir, solo Rubén parecía partir algo rezagado en la pelea por el puesto. Lux empezó de titular, pero solo se mantuvo durante nueve encuentros, dos de ellos concluidos con el marco imbatido. Su relevo, Tyton, aguantó doce, y también dejó en dos la portería a cero. El polaco no solventó el problema de inseguridad y el Poroto ha recuperado la plaza. La media de paradas es similar (2,7 del argentino; 2,4 de su compañero), pero hacía tiempo que el meta no evitaba goles del rival y el sábado pasado Lux le negó al menos uno a los vitorianos.