Celso Borges cumplirá dos años en el Dépor convertido en referente anotador en las grandes ligas
08 ene 2017 . Actualizado a las 10:41 h.Por lo menos es un tipo curioso el que emborrona la celebración. Al metalero Celso lo descabalga de la cima goleadora de los centrocampistas un rapero que triunfó en Youtube con el vídeo de su boda y se curtió en batallas de gallos con Vumon Anita (canterano de un Ajax en el que también Ryan Babel inició sus coqueteos con la industria musical). Leroy Fer, centrocampista del Swansea, se formó en el Feyenoord, pero fue en el Twente donde protagonizó su mayor excentricidad: compró un caballo sin querer. Lo cuenta en un fenomenal reportaje en el británico The Guardian, que lo entrevistó en septiembre pasado, cuando había marcado los únicos dos tantos que llevaba el conjunto galés. Hoy el internacional holandés acumula media docena de goles, pero ni siquiera es titular indiscutible en su equipo de la Premier; ha recorrido el camino inverso al de Borges, quien el jueves cumplirá dos años como futbolista del Dépor en el mejor momento de su carrera blanquiazul.
El 22 hizo el viernes en Cornellá su quinta diana del curso, consolidándose como el pichichi de los centrocampistas de la Liga, y arrimándose a solo una de los más prolíficos en los grandes torneos europeos (el prometedor Franck Kessie iguala a Leroy Fer, pero ha jugado mucho más). Casi ninguno de los acompañantes del tico en la tabla le igualan en efectividad. No dispara demasiado (cuatro veces cada tres partidos de media), pero acierta con frecuencia. Vive sus meses de mayor puntería desde que llegó a Riazor.
Chutar y jugar fácil
En la media campaña que completó durante la 2014-2015 chutó más, pero convirtió menos. Acabó con tres goles, los mismos que hizo durante todo el curso pasado. Esta temporada ha pulido también su porcentaje de pases buenos (83% frente al 79,7% de la 2015-2016) y su intervención en labores defensivas. Corta más balones que antes y también abarca en cada partido una distancia mayor. A cambio juega mucho menos en largo, comprometiendo lo justo la posesión. La función del tico pasa cada vez más por la irrupción en zonas comprometidas. Acciones de apoyo en la salida frente a la presión rival, aliviando en situaciones de riesgo a Sidnei, Çolak o Guilherme, habituales en la generación de juego en el conjunto coruñés. Con este último mezcla perfectamente, ahora que el ex del Udinese ha agarrado el timón. Sin tanta responsabilidad en la fase creativa, Borges puede centrarse en explotar espacios, su gran virtud.
«Es difícil encontrar jugadores tan completos como él, con esa inteligencia para aprovechar al máximo el campo, con esa capacidad para aparecer en el área propia y la del rival». Al 22 no lo elogia un cualquiera. Lo hace su excapitán. Manuel Pablo fue de los primeros en conectar con el centrocampista costarricense después de que el 13 de enero del 2015 se completase la operación que lo trajo a Riazor. «Se integró enseguida; es una persona tranquila y afable, un referente que ya tenía galones en su selección», resume el canario, penúltima baja en un grupo de comensales de altura en el que el lateral suponía la única excepción.
Era frecuente que varias de las torres blanquiazules se juntaran para almorzar. Lopo (ahora sin equipo), Riera (cedido en el Osasuna) y Fabricio (contratado por el Besiktas) completaban el quinteto de jugadores en las reuniones de mediodía -el central y el ariete protagonizaron junto a Borges aquella emblemática foto de la salvación, en el jacuzzi del Camp Nou-. Citas que a veces se trasladaban a la hora de cenar.
Como aquella en la que, cumplido su primer año en el Dépor, a Celso le tocó invitar a sus colegas a comida tradicional. El centrocampista, mucho más amigo de la pelota que de la sartén, cumplió a su manera: compró un libro de recetas ticas y se lo hizo llegar al dueño del Oído Cocina, un céntrico restaurante coruñés. Él se limitó a presentar a los comensales esa versión gallega de un menú típico de su país. «Le gusta hablar», advierte Manuel Pablo, quien aún reconoce más virtudes en el 22 blanquiazul: «Casi todo lo hace a buen nivel, aunque sea su llegada por sorpresa lo que le hace destacar». Lo que le sigue dando puntos al Dépor, dos años después.