Las dos versiones de Çolak

Pedro José Barreiros Pereira
pedro barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

GONZALO BARRAL

El deportivista vuelve mañana a Riazor, donde ha jugado sus mejores partidos

17 dic 2016 . Actualizado a las 17:42 h.

Como si Çolak encerrase en su menudo cuerpo dos naturalezas bien distintas para explicar su talento futbolístico, el rendimiento del mediapunta del Dépor crece o mengua como la luna cuando ha jugado de local o a domicilio. Hasta ahora ha brillado feliz cuando calienta bajo la torre de Marathon, escucha el aplauso de la hinchada mientras la megafonía canta su nombre y, tras el pitido arbitral, ese fútbol tan atrevido como profundo fluye con naturalidad. Así ha ocurrido como norma en los partidos de casa, por lo que la afición ya se relame a la espera de reencontrarse con su genio en el importante partido de mañana (18.30 horas, beIN LaLiga) contra el Osasuna.

Hace casi dos meses que en Riazor celebró su único gol (al Valencia) y su única asistencia (al Sporting), en los que se destacaron como sus encuentros más redondos. Claro que también hubo hueco para algún apagón, como su decepcionante hora de juego contra el Sevilla, cuando como excepción volvió a los vestuarios sin chutar, ni regatear, ni hacer una entrada con robo. En cambio, solo quince días después, contra la Real Sociedad, manejó el ritmo y se convirtió en el mejor socio en los cinco mano a mano de que  Andone disfrutó. Únicamente en el citado choque contra los gijoneses había tocado más el balón que contra el conjunto vasco.

El pasado sábado contra el Madrid, en cambio, se quedó sin disparar y sus pases tuvieron apenas un 67 % de acierto. Por eso, cual ave fénix, mañana volverá a tocarle reinventarse en un nuevo partido en casa, bien como titular, o bien desde el banquillo al estilo de Joselu, el deportivista del momento. Los dos goles del delantero gallego en el Santiago Bernabéu, precisamente cuando apareció en sustitución de su compañero turco, pusieron patas arriba un encuentro que no se destacó como el peor de Çolak a domicilio. Quizá este podría ser el del Camp Nou, cuando apenas tocó el balón en una hora de juego. Fue su momento más oscuro, pues a la semana siguiente Garitano prescindió de él en el derbi contra el Celta. El caso es que no se le recuerda más luz fuera de Riazor que contra el Betis, en su estreno en partido oficial como deportivista, o en el Calderón, allí donde triunfó Arda Turan, su espejo futbolístico.

Solo entonces las cifras a domicilio del mediapunta del Dépor se acercaron a las de casa. Sin embargo, en términos generales, ni se le parecen. Como local ya se reveló decisivo: marcó un gol y dio el pase de otro, pero también protagonizó nueve disparos y nueve regates desde un acierto medio en el pase cercano al 80 %. En el centro del campo solo Mosquera ha tocado más el balón que él.

A domicilio todo se emborrona para el talentoso mediapunta. También llegó a los nueve disparos (contra el Atlético chutó cuatro veces) y cinco regates, protagoniza un éxito en los pases ligeramente inferior (77,6 %) al de casa, pero es nada menos que el decimocuarto de la plantilla en pases. Entonces solo tocan el balón menos que él los delanteros (a los que se les exige remate) y los extremos (que buscan buenos centros). Pero mañana Çolak vuelve a Riazor y todos esperan su mejor versión.