Tras la goleada de Balaídos, el entrenador blanquiazul ensayó ayer con un once en el que figuraban Luisinho, Borges, Çolak y Marlos Moreno
30 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La dolorosa goleada sufrida el pasado fin de semana en Balaídos puede pasar factura a algunos jugadores titulares en el campo vigués. De esta forma, Gaizka Garitano trabajó ayer con un once inicial que difiere bastante del que jugó el domingo. Dos son las principales novedades que medita introducir de cara al encuentro de mañana (20.45 horas, canales digitales) contra el Valencia. La primera es que, tras su exclusión de la convocatoria, Emre Çolak parece tener ya el perdón del entrenador y actuará en la media punta del ataque coruñés. De este modo, el equipo recuperaría el dibujo de cuatro defensas, dos mediocentros, tres mediapuntas y un delantero.
La otra gran novedad, según lo ensayado ayer en el entrenamiento celebrado en el estadio municipal de Riazor, es la suplencia de Fernando Navarro. Después de sus últimas malas actuaciones, principalmente en Barcelona y Vigo, el lateral catalán parece que tendrá que buscar acomodo en el banquillo, siendo en este caso la oportunidad para que Luisinho vuelva al once. El portugués solo ha sido titular en tres encuentros este año y ha contado con este privilegio una vez que Fernando Navarro se lesionó. A pesar de que los resultados no acompañaron, su papel en el equipo fue destacado en algunos de estos compromisos. No obstante, Garitano volvió a apostar por la teórica fortaleza defensiva del exsevillista, que parece haber perdido en los últimos encuentros.
Otro que apunta a que entrará en el once es Marlos Moreno. Después de unos partidos bastante irregular, motivado por su tardanza en incorporarse al equipo una vez finalizada la Copa Libertadores, el atacante colombiano parece estar muy próximo a su mejor versión tal y como está exhibiendo durante el trabajo semanal. Frente al Valencia, Gaizka quiere velocidad en las bandas aunque sea a costa del trabajo que aporta Fayçal Fajr.
La cuarta novedad que probó ayer el entrenador blanquiazul está en el medio del campo, en donde Celso Borges tiene muchas papeletas para recuperar la titularidad y acompañar a Pedro Mosquera en el doble pivote. No es que el técnico vasco esté descontento con la aportación de Guilherme, pero prefiere la mayor presencia física del costarricense, sobre todo, a la hora de incorporarse en ataque y en acciones a balón parado.
El conjunto coruñés volverá a ejercitarse esta mañana, aunque ya a puerta abierta en las instalaciones de Abegondo, en una sesión en la que el técnico seguirá preparando el compromiso de mañana, lunes, contra un Valencia que llega a Riazor tan necesitado de puntos como la escuadra que dirige Gaizka Garitano.