Un poco de paciencia

José M. Fernández PUNTO Y COMA

TORRE DE MARATHÓN

25 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Si el primer paso para solucionar un problema es reconocer su existencia, quizá Gaizka Garitano se haya traído de Vigo algo más que la derrota más dolorosa desde que se sienta en el banquillo del Dépor. El técnico confirmó en voz alta lo que el deportivismo ha visto desde el inicio de temporada: «Las dificultades en la fase ofensiva», ese eufemismo que suena a algo muy serio, pero que se traduce como el juego de ataque de toda la vida y que oculta, sencillamente, que el fútbol del Dépor hace daño a la vista.

O el equipo carece de un plan o si lo tiene no funciona. No hace falta recurrir a las estadísticas -contundentes en este caso- para constatar que el Dépor se atasca en la construcción del juego, sin otro plan conocido para llegar al área rival que no sea el pelotazo -intencionado o no- o el balón parado. De ahí que, de acuerdo a sus palabras sobre las dificultades «de medio campo para arriba» y la inferioridad en esa zona respecto al eterno rival, sorprende aún más la decisión de Garitano de apear de la convocatoria a Emre Çolak, el futbolista que más juego ha generado en las últimas semanas, el pequeño oasis en el desierto blanquiazul. Incomprensible cuando, además, la única explicación oficial remite a una «decisión táctica».

Con la ausencia de Çolak se pegó Garitano un tiro en el pie. No se puede despojar al técnico de su derecho (y razones) para pensar en la conveniencia de que el centrocampista turco -ausente durante la primeras jornadas de Liga- no estuviera en el once inicial frente al Celta, pero privar a su equipo del que se ha revelado como único faro ofensivo parece una osadía.

Garitano presta atención a los detalles (jugadas de estrategia) y cree firmemente en la paciencia para consolidar los cimientos defensivos. De hecho, apenas ha variado a los integrantes del sistema de contención. Falta por saber si será capaz de dotar al Dépor de fútbol, esa virtud que también demanda paciencia y continuidad, pero con el talento y la compañía para un delantero harto de buscar balones a 40 metros de la portería. Quizá así mejore la fase ofensiva.